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La respuesta global al gran ciberataque, que afectó a más de 150 países y del que Rusia se desmarcó señalando a EEUU, logró frenar ayer el caos que se temía con la vuelta al trabajo. En Bolivia, el jefe de la unidad de gestión de control de incidentes informáticos de la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de la Información y Comunicación (Agetic), dependiente del Ministerio de la Presidencia, Horario López, y el presiente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Ronald Nostas, confirmaron, por separado, que ningún ordenador  a esca-la nacional fue alcanzado por 
la amenaza. 

“Estamos en monitoreo constante en las instituciones públicas, nos hemos comunicado con todos los ministerios y no tenemos reportes de entidades afectadas, porque los servidores que usamos son Linux (software libre). Ransomware afectó solo a computadoras con Windows”, confirmó López, en contacto telefónico con EL DEBER. El experto informático explicó que todas las versiones de Windows eran vulnerables y podían ser afectadas. Consultado sobre qué hacer para evitar perder los archivos almacenados en el computador, López aconseja tener respaldos, copias de seguridad en discos externos o sitios alternos para restaurar la información si somos blancos del ataque. 

El sector empresarial en el país tampoco fue afectado por WannaCry. Así lo confirmó el presidente de la CEPB, que aseguró no haber recibido ningún reporte de daños a su sector.

EEUU y Rusia se acusan 
"Esto no tiene nada que ver con Rusia", dijo en Pekín el presidente ruso, Vladimir Putin. "Microsoft lo dijo directamente, que la fuente del virus eran los servicios de inteligencia de Estados Unidos", añadió.
"El año pasado propusimos a nuestros socios estadounidenses trabajar juntos sobre temas de cibersegurdiad e incluso cerrar acuerdos intergubernamentales apropiados al respecto, pero nuestra propuesta fue rechazada", dijo el presidente ruso.
 Ahora que "nos damos cuenta que un genio salido de su botella (...) puede revolverse contra sus genitores, es necesario que el tema se traté inmediatamente a un nivel político serio", añadió Putin.

El mandatario ruso aludía a un artículo publicado el domingo por el presidente y director jurídico de Microsoft, Brad Smith, en el que se hacía eco de la acusación de que el ataque se produjo porque la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EEUU desarrolló una manera de penetrar en los sistemas operativos Windows que acabó en manos de los piratas, con la filtración de documentos de la agencia.

"Un escenario equivalente con armas convencionales sería que al Ejército estadounidense le roben algunos de sus misiles Tomahawk", escribió Smith. El virus Ransomware (de 'ransom', rescate en inglés, y 'ware’ por 'software', programa informático en inglés), bautizado WannaCry, bloqueó archivos de los usuarios y les pedía una suma de dinero en bitcoines, la moneda virtual, difícil de rastrear, para recuperar el acceso.

Logran contener la amenaza
El ataque afectó a cientos de miles de ordenadores, desde China hasta Europa, pero en las últimas horas parecía contenido.

"El número de víctimas parece no haber aumentado y la situación aparece estable en Europa", dijo a la AFP el portavoz de Europol, Jan Op Gen Oorth, explicando que muchos sistemas informáticos fueron actualizados este fin de semana para afrontar la amenaza.

"Es un poco pronto aún para decir quién está detrás de todo esto, pero estamos trabajando en una herramienta de descodificación" de los ficheros infectados por el virus, añadió.

España fue uno de los primeros países el viernes, cuando se produjo el ataque, en notificar el hecho, que afectó a grandes empresas como Telefónica. Este lunes, el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (Incibe), explicó que, en total, hubo "1.200 infecciones confirmadas de dos de las variantes del virus WannaCry desde que se inició el ataque".

Daños en Asia

El temor se centraba ayer por la mañana particularmente en Asia, donde el viernes la actividad económica de la jornada había ya acabado.

Así, se pudo comprobar que "cientos de miles" de ordenadores chinos, en 30.000 instituciones, entre ellas ministerios, hospitales, universidades y cajeros automáticos, habían sido infectados por el virus, informó el domingo por la noche la empresa de seguridad informática china Qihoo 360.

En Japón, el conglomerado Hitachi señaló, por su parte, que sus redes informáticas se habían vuelto "inestables", lo que perturbaba el funcionamiento de sus mensajerías electrónicas, pero sin afectar a la producción, explicó un portavoz del grupo, que pidió el anonimato.

"Nunca habíamos visto nada así", admitió el director de Europol, Rob Wainwright, en una entrevista a la cadena de televisión británica ITV. Además, afirmó que temía que esa cifra aumente cuando la gente encienda de nuevo el ordenador ayer, a su vuelta al trabajo. En Francia, la fábrica Renault de Douai (norte) cerró "preventivamente" ayer, y en los hospitales británicos, entre los más afectados por el programa maligno, trataban de ponerse al día. Por ejemplo, en una carta dirigida al personal, la dirección de un hospital de Norfolk pedía que se examinaran las radiografías solamente en una determinada sala y hablaba de un 20% de citas canceladas, si bien se mantenían todas las intervenciones quirúrgicas programadas.

En plena campaña para las elecciones británicas del 8 de junio, el ciberataque se convirtió en objeto de reproche al Gobierno de Theresa May y desempolvó las acusaciones de infrafinanciación del Servicio Nacional de Sanidad (NHS).  

Un joven ayudó a detener el ataque
Marcus Hutchins es un informático inglés de 22 años, amante de la pizza, el surf y Pokémon. Hasta hace unos días era un rotundo desconocido, aunque eso ha cambiado. 
Este joven fue el responsable de detener el ciberataque WannaCry, que desde el viernes amenaza al mundo entero, según La Vanguardia.Unos hackers bloquearon hasta 230.000 ordenadores en más de 150 países, inicialmente, entre ellos los de grandes empresas como Telefónica, en España, o el sistema sanitario de Reino Unido, pero Marcus encontró una solución a este ataque masivo sin precedentes.
Aunque trató de mantenerse en el anonimato, bajo su mote en las redes sociales (MalwareTech), su nombre no tardó en filtrarse. 
Este “héroe accidental”, como empezaron a llamarlo el viernes, era el hombre más buscado para agradecerle su idea, así que su identidad ya se ha dado a conocer. De hecho, el diario británico Daily Mail ha logrado contactar con él para explicar cómo desvió el ciberataque.

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