Escucha esta nota aquí

En un acto considerado por muchos valiente, las jugadoras de la selección noruega de balonmano de playa disputó este domingo su último partido del Campeonato de Europa con mallas, top y sin bikini. 

Las noruegas enfrentaron a España por el bronce de este torneo y  lo hicieron desafiando la normativa de la Federación europea de balonmano, que indica que "las jugadoras deben llevar bikinis inferiores con talla ajustada y corte en ángulo ascendente hacia la parte superior de la pierna. El lado ancho debe ser de un máximo de 10 centímetros". En el voley playa la norma reducía la tela aún más, a solo 6 centímetros. 

Las jugadoras noruegas hicieron notar que la norma era sexista y que además se sentían incómodas, por eso pidieron jugar con shorts que cubran el trasero de manera completa. A su petición se unieron varios países como Suecia, pero su presión no surgió efecto

"Primero nos dijeron que recibiríamos una multa de 50 euros por persona y partido, lo que supondría una sanción de 5.000 euros. Y respondimos que de acuerdo", explicó la capitana de la selección noruega Katinka Haltvik, a la radiotelevisión pública noruega (NRK).

La Federación Noruega de este deporte estuvo protestando desde inicios de 2021 para que supriman esta norma, permitiendo que los shorts superasen los 10 centímetros. La federación hacía notar que en el caso de los hombres, se les exige que vistan "camisetas sin mangas y ajustadas". En la parte inferior, la norma habla para ellos de "pantalones cortos", y, "siempre que no sean muy holgados", añade el texto, "pueden ser más largos, pero deben quedar 10 centímetros por encima de la rótula". 

Comentarios