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Serbia rechazó este jueves un intento por parte de Estados Unidos para que reconociera a Kosovo, tras el primer día de una cumbre en la Casa Blanca con los líderes de ambos países balcánicos, en la cual intentan "normalizar" sus relaciones económicas.

El proyecto de acuerdo "contenía un artículo sobre el reconocimiento" de Serbia a Kosovo, dijo el presidente serbio, Aleksandar Vucic, al finalizar la primera jornada de negociaciones. 

"Pensamos que esto no debería estar en un documento sobre la normalización económica, que no podíamos aceptarlo", añadió.

Washington había dicho que se centraría únicamente en "reforzar las relaciones económicas" de los dos países y dejaría de lado cualquier señal de resolución política de una de las disputas territoriales europeas más espinosas.

Serbia se niega a reconocer la independencia de Kosovo, proclamada en 2008 tras una guerra que a fines de los 90 dejó 13.000 muertos. Serbia es apoyada por Rusia y China, mientras que Estados Unidos se cuenta entre los que casi inmediatamente reconocieron al nuevo Estado.

"No hay ninguna posibilidad de que firme un documento que contenga el reconocimiento de Kosovo. Punto final", fustigó Vucic, asegurando que lo había dicho "lo más fuerte posible".

Según el presidente serbio, "este artículo desapareció" del proyecto de acuerdo después de sus protestas.

"Grandes pasos hacia un acuerdo"

El primer ministro kosovar, Avdullah Hoti, reiteró que su "objetivo" era, en efecto, el "reconocimiento mutuo", y se mostró muy optimista y agradecido por la buena voluntad de la Casa Blanca.

"Es un acontecimiento histórico, en el verdadero sentido de la palabra", dijo, asegurando que los negociadores habían dado "grandes pasos hacia un acuerdo" que podría alcanzarse el viernes.

En contraste, el ministro serbio de Finanzas, Sinisa Mali, dijo a medios de su país que "las conversaciones son muy difíciles. Las presiones son grandes, enormes".

Los proyectos de acuerdo son los "peores" que se hayan propuesto "desde el inicio de las discusiones con los albano kosovares", especialmente porque uno de los puntos "implica un reconocimiento mutuo", recalcó.

Richard Grenell, emisario del presidente estadounidense Donald Trump, asegura que quiere salir del atolladero dando prioridad a temas económicos concretos, con la esperanza de que posteriormente se produzca una normalización diplomática.

"Vamos a dar la vuelta al escenario, dar a la gente en primer lugar un poco de esperanza sobre el crecimiento económico y reservar algunas cuestiones de política para después", dijo un asesor especial de Washington el martes.

Aunque la cumbre tiene lugar en la Casa Blanca, la participación de Trump no ha sido anunciada por el momento. Sin embargo, podría aparecer para la foto si se llega a un acuerdo.

Hasta ahora, los europeos han estado liderando en la mediación entre serbios y kosovares, y el lunes Vucic y Hoti se reunirán en Bruselas con el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.