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La campaña sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea suspendió el jueves todos sus actos por el asesinato de la diputada laborista proeuropea Jo Cox, una semana antes del referendo.

Cox, de 41 años y madre de dos hijos pequeños, fue asesinada a tiros en plena calle en Birstall, en su circunscripción de Batley and Spen (norte de Inglaterra), y murió como resultado de sus heridas poco después, pese a ser trasladada en helicóptero-ambulancia a un hospital de la ciudad de Leeds.

El Reino Unido no había vivido el asesinato de un político desde los años 1980 y principios de los 1990, cuando eran el blanco del IRA (Ejército Republicano Irlandés).

Cox era partidaria de la permanencia en la Unión Europea
en el referéndum del 23 de junio y era una conocida defensora de los derechos de los refugiados. Clarke Rothwell, dueño de un café situado en la zona, dijo a la agencia británica Press Association (PA) que el autor de los disparos gritó "¡Britain first!", "¡El Reino Unido primero!", un lema de la ultraderecha británica.

La policía no confirmó esta versión. Otras dos personas resultaron heridas leves en el ataque, perpetrado por un hombre de 52 años llamado Tommy Mair. Según el Southern Poverty Law Centre, un grupo estadounidense de defensa de los derechos cívicos, el presunto asesino era un "partidario incondicional" de un grupo neonazi con sede en Estados Unidos.

Tommy Mair habría gastado más de 620 dólares en material de lectura sobre la Alianza nacional, un grupo que abogaba por la creación de una nación exclusivamente blanca y por la erradicación del pueblo judío. Su hermano, Scott Mair, dijo a The Daily Telegraph que Tommy sufría de una enfermedad mental pero recibió tratamiento.

"No puedo creer lo que sucedió. Mi hermano no es violento y no está metido en la política. Tuvo problemas mentales, pero recibió ayuda", dijo Scott Mair. 

¿Qué significa Brexit?

Es el término con el que suele aludirse a una hipotética salida del Reino Unido de la Unión Europea. Es un acrónimo inglés formado por la unión de Britain (Gran Bretaña, y por extensión Reino Unido) y exit (salida). La palabra emula a Grexit, acuñada en 2012 por varios economistas de Citigroup, que describía el riesgo de una salida de Grecia de la eurozona.

Cascada de advertencias contra el Brexit

Hasta el ataque, la jornada había estado marcada por la ventaja que los sondeos dan a los partidarios del Brexit, la salida, y por el aluvión de advertencias desaconsejándola.

El Banco de Inglaterra (BoE), el Financial Times, The Economist, Ángela Merkel y el Fondo Monetario Internacional avisaron que la ruptura con Bruselas no beneficiaría ni al Reino Unido ni a la UE. "No puedo imaginar que esto (la salida) constituya una ventaja" para los británicos, dijo Merkel, la jefa del gobierno alemán.

El BoE consideró que "si el Reino Unido abandona la UE, la libra esterlina caerá todavía más, quizás pronunciadamente", añadió.

El Financial Times, referencia del mundo de los negocios, llamó en un editorial a votar por la permanencia en la UE, alegando que no es momento de volver a la mentalidad de "la pequeña Inglaterra".
"Somos Gran Bretaña. Tenemos una contribución que hacer a un mundo más próspero, más seguro", sentencia el diario.

Por su parte, la revista The Economist dijo que la UE "es un club imperfecto y a ratos enloquecedor. Pero es mucho mejor que la alternativa. Creemos que abandonarlo sería un terrible error".

El sondeo mensual de Ipsos-Mori puso por delante por primera vez al campo "leave" (partir) por 53% a 47%, y el del instituto Survation constata una ventaja de 52% a 48%, sin contar en ningún caso a los indecisos. Con estos, los resultados de cuatro sondeos telefónicos en menos de una semana coinciden en otorgar ventaja al campo del Brexit.

De todos modos, avisó Ipsos, un 20% de los encuestados admitieron que podrían cambiar de idea en los próximos siete días, por lo que las espadas siguen en alto.