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La deforestación en la Amazonia, cuyo resultado se hará público en noviembre de este año, será mucho mayor que la que se produjo en 2019. Los cálculos, basados en datos de los últimos cuatro años, indican una extensión de 12.000 km2 a 16.000 km2, lo que revela una escalada de destrucción de la selva tropical más grande del planeta, y solamente comparable a los peores momentos de su historia.

Será la consolidación del final del largo periodo de reducciones de la tala de la cobertura forestal conseguida gracias a la implementación del Plan de Prevención y Control de la Deforestación para la Amazonía, lanzado en 2004.

Para llegar a estas cifras de destrucción, se analizaron los datos obtenidos por el Deter, el sistema Inpe (Instituto Nacional de Investigación Espacial) encargado de monitorear el bosque en tiempo real. La información muestra que a finales del abril pasado la deforestación acumulada desde agosto de 2019 ya había alcanzado los 5.666.10 km2. Este número es un 94.4% superior al registrado en abril de 2019 y 83.7% superior a la media de los últimos cuatro años.

Asimismo, un factor todavía más preocupante, es que estamos entrando en la estación seca en la Amazonia, que se extiende hasta octubre, dependiendo de las variaciones climáticas de cada año. Como ha sido el caso desde que se implementó el Prodes en 1988, en los próximos meses se registrará un aumento acelerado de la deforestación y los incendios, debido en parte a la reducción de las lluvias que dificultan las operaciones en el campo. (Folha de S. Paulo)