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Bajo el lema "Directas ya", artistas e intelectuales brasileños pidieron ayer en Río de Janeiro la celebración de elecciones generales y aumentaron la presión sobre el presidente Michel Temer, que insiste en que terminará su mandato y cambió al ministro de Justicia en medio de la crisis.
Varios miles de personas se reunieron en la avenida Atlántica, frente a la playa de Copacabana, en una protesta convocada por movimientos sociales y sindicatos y a la que acudieron decenas de representantes del mundo de la cultura para exigir comicios y que se acabe el mandato de Temer, envuelto en un grave escándalo de corrupción.


El acto, en el que estaba prevista la participación, entre otros, de Caetano Veloso, fue convocado bajo los eslóganes "Directas ya" y "Fora Temer", una consigna que han compartido las numerosas protestas que se han registrado en el país durante las últimas semanas, desde que el Supremo abrió una investigación contra el presidente por supuesta corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y asociación ilícita.


Algunos optaron hoy por reclamar un “Fora todos” y otros defendieron las elecciones generales con cánticos como "Un, dos, tres, cuatro o cinco mil, yo quiero elegir al presidente de Brasil".
"Vamos a presionar para que Temer salga de donde está y donde nunca debería haber estado. Tenemos el derecho de escoger al próximo presidente", dijo en redes sociales el actor Wagner Moura, protagonista, entre otras, de Tropa de élite y la serie Narcos.

Terminar su gestión
Mientras en las calles se pide su renuncia, el presidente insistió ayer en su intención de terminar su mandato, que expira en enero de 2019, y anunció un cambio inesperado en su gabinete, al sustituir al ministro de Justicia, Osmar Serraglio, por el titular de Transparencia, Torquato Jardim. Serraglio estuvo en el cargo tres meses. 


El cambio se produce en medio de la crisis que acorrala a Temer, la mayor desde que llegó al poder en mayo de 2016, agudizada por la pérdida del apoyo de varios partidos, mientras la oposición y algunos legisladores aliados exigen su renuncia.


Las sospechas sobre Temer surgieron a raíz de las revelaciones a la justicia de ejecutivos del grupo JBS, quienes acusaron a Temer de recibir sobornos desde 2010 y aportaron una grabación en la que el mandatario escucha en silencio o consiente posibles delitos de corrupción.
Temer insistió ayer en una columna en el diario Folha de Sao Paulo que su intención es perseverar en la aprobación de las reformas económicas con objeto de entregar a su sucesor, en 2019, un país en mejores condiciones, con lo que reforzó su mensaje de que no renunciará.


Según la Constitución, si Temer renuncia o es destituido, el Congreso deberá realizar una elección indirecta para escoger a la persona que completará el período iniciado por Dilma Rousseff en 2015, que concluye el 1 de enero de 2019. Aunque el propio Congreso puede aprobar una enmienda para convocar una elección directa este mismo año. 

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