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"Nunca pensé que tendría una voz, pero esta aplicación me ha dado una y la gente ha estado escuchando", dijo Rebecca Fisher-Tringale al explicar su amor por TikTok, una exitosa red social que Estados Unidos y China se disputan amargamente.

La aspirante a politóloga dijo que no tiene dudas de que TikTok sobrevivirá, a pesar de la espada de Damocles que el presidente Donald Trump ha colgado sobre la aplicación, cuya empresa matriz es la china ByteDance.

Bajo su nombre de usuario @theprogressivepolicy, Fisher-Tringale comenta acontecimientos actuales varias veces al día en videos cortos, arremetiendo contra Trump por su manejo de la pandemia del coronavirus o sus políticas de inmigración. 

A principios de agosto, Trump firmó un decreto para obligar a ByteDance a vender o ceder la plataforma a una empresa estadounidense, argumentando una supuesta amenaza contra la "seguridad nacional".

El mandatario acusa a TikTok -sin pruebas- de espiar a sus usuarios en beneficio de Pekín mediante la recolección de datos.

Pero Fisher-Tringale se encoge de hombros; no está demasiado preocupada por la supervivencia de TikTok, a pesar de su importancia en su vida.

"Me uní a la aplicación como una especie de broma en 2019 para ver videos y entretenerme", dijo. "Luego empecé a hacer videos de mi perro, luego hice uno sobre Trump y explotó", contó a la AFP desde su casa en Boone, Carolina del Norte (este).  

Con más de 80.000 seguidores, la estudiante universitaria de 21 años dijo que espera aportar "perspectivas diferentes" a jóvenes de todos los orígenes, muchos de ellos aún sin edad de votar. 

"Mucha gente me ha enviado mensajes de texto diciendo 'no nos involucraríamos en la política de no ser por ti'", añadió. "Nunca pensé que fuera posible".

Rebelión viral 

En uno de sus episodios más virales, Fisher-Tringale publicó un test irónico para los que se oponen a las manifestaciones antirracistas del movimiento "Black Lives Matter" (Las vidas negras importan) bajo el argumento de que "todas las vidas importan".

"¿Quiénes fueron traídos a América encadenados al fondo de los barcos?", preguntó, antes de ofrecer estas opciones: "A. Vidas negras; B. Todas las vidas."

En junio, se unió a miles de usuarios de TikTok que se registraron en línea para asistir a un mitin de Trump en Tulsa, Oklahoma (sur), cuando en realidad no pensaban ir.

Las filas de asientos vacíos que se vieron en el evento televisado representaron un humillante revés para la campaña del mandatario republicano que aspira a un nuevo mandato, pero una fuente de orgullo para los jóvenes asiduos de TikTok.

"Creo que eso enojó" a Trump, dijo Fisher-Tringale, quien cree que ese incidente explica en parte la antipatía del presidente por la plataforma.

TikTok, que se hizo global en 2018, está completamente separada de Douyin, su versión china que sólo funciona para el mercado del país asiático.

Actualmente, TikTok tiene unos 100 millones de usuarios mensuales en Estados Unidos, de los cuales la mitad utiliza la aplicación diariamente, según datos de la compañía. 

La aplicación construyó su rápido éxito gracias a su formato -parodias, mensajes o bailes de 15 a 60 segundos al ritmo de música popular- junto con un algoritmo que determina qué contenido es más probable que le interese a cada usuario.

"Está ese componente de viralidad que TikTok ha sido capaz de asumir mejor que Facebook e Instagram", opina Saadia Mirza, dueña de una agencia de marketing en Houston, Texas (sur). 

"Lo que no le gusta a Trump es este componente de viralidad, y que no puede controlar la narrativa en TikTok... es algo que no entiende, así que le da miedo", explicó.

Cuestión de prioridades 

Mirza recurrió a TikTok al principio de la pandemia del coronavirus... por aburrimiento, dice. Rápidamente reconoció su potencial y comenzó a publicar vídeos políticos, instando a sus compañeros a votar o explicando políticas públicas mientras toca canciones populares.

¿Su motivación? "Lo maravilloso es ver a los jóvenes o incluso gente de mi edad compartiendo ideas", dijo la treintañera Mirza. "Estoy aprendiendo de otras personas."

Después de una serie de giros diplomáticos, y a pesar de negociaciones que involucran a varias compañías, la red social -que ahora tiene unos 700 millones de usuarios mensuales en todo el mundo- podría desaparecer de Estados Unidos si Washington y Pekín, junto con las empresas interesadas, no llegan a un acuerdo. 

Muchos de los usuarios influyentes de TikTok dicen que migrarán a plataformas rivales -como Instagram Reels, YouTube Shorts y Triller- si es necesario.

Pero, Brittany Tilander, quien se desempeña como niñera y comediante de tiempo parcial, asegura que la red social no tiene nada que temer.

"No creo que pase nada con TikTok. No creo que vaya a ninguna parte", opina desde Kansas City (Missouri, centro) esta mujer de 29 años, que trasladó su humor a TikTok desde que la pandemia le impidió presentarse en el escenario.

Ella, Fisher-Tringale y Mirza dicen que creen que la posición del presidente sobre TikTok no se mantendrá, que otras instituciones estadounidenses protegerán la plataforma en la que se sienten más libres para expresar sus opiniones. 

Para Tilander, Trump está atacando la aplicación como "una muy buena distracción" de lo que ella considera su pobre manejo de otros asuntos.

"Con la pandemia en curso, los incendios forestales, el desempleo tan alto como está, el movimiento de derechos civiles y en un año electoral, (TikTok) debería estar muy abajo en sus prioridades", opinó.