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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, despidió el martes al más alto funcionario de seguridad electoral del país, que rechazó las denuncias del mandatario sobre un presunto fraude "masivo" en las recientes elecciones.

Dos semanas después de los comicios en los que fue derrotado por el demócrata Joe Biden, el mandatario republicano sigue asegurando que ganó y afirma, sin ninguna prueba, que hubo irregularidades en las presidenciales.

Las agencias encargadas de la seguridad electoral le llevan la contraria y consideran que estos comicios fueron "los más seguros de la historia de Estados Unidos".

El desencuentro entre el presidente y esos organismos se saldó con el despido de Chris Krebs, el director de la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA), que en los últimos días se había dedicado a negar las acusaciones de fraude electoral de Trump.

"La reciente declaración de Chris Krebs sobre la seguridad de las elecciones de 2020 fue muy inexacta, ya que hubo muchas cosas inapropiadas y fraude", tuiteó Trump.

"Por lo tanto, con efecto inmediato, Chris Krebs ha sido destituido", escribió.

"Ha sido un honor servir. Lo hicimos bien", reaccionó en Twitter Krebs, quien según reportes de prensa había dicho a sus amigos la semana pasada que esperaba ser despedido.