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Donald Trump está inquieto. Quiere salir de la Casa Blanca, volver al terreno y promocionar la reactivación de una economía brutalmente impactada por la pandemia de Covid-19. 

Seis meses antes de las elecciones presidenciales, Trump optó por regresar este domingo a la carrera en un entorno espectacular: el monumento a Lincoln, en el National Mall de la capital. 

Este nuevo intercambio virtual con la ciudadanía, transmitido en vivo por Fox News en horario central, fue denominado "Estados Unidos juntos: volver al trabajo".

El lugar está cargado de símbolos. El enorme edificio de mármol blanco alberga una impresionante estatua de Abraham Lincoln. El decimosexto presidente, asesinado el 15 de abril de 1865, está entre los preferidos de los estadounidenses. 

"Con suerte nuestro país pronto se arreglará. ¡Todos extrañamos nuestros maravillosos mítines, y tantas otras cosas!", escribió Trump en Twitter este domingo.

Y usando un lenguaje de estilo bíblico, destacó posteriormente en la misma red social cómo su país se estaba oponiendo a la llegada de "una gran y poderosa plaga". "Estados Unidos se levantó de esta muerte y destrucción (...) ¡y se hizo más grande que nunca!", afirmó.

Su larga serie de mensajes del sábado, también en Twitter, fue un indicador de su discurso de este domingo, el presidente puso más el acento en la confrontación que en la unión

"Los demócratas, como siempre, están buscando pelea. No hacen nada constructivo, incluso en tiempos de crisis", escribió en uno de sus tuits el presidente, que ha sido criticado por su falta de empatía desde el comienzo de esta crisis sanitaria sin precedentes.

Choque con Bush 

Casi en simultáneo, George W. Bush, el último presidente republicano antes de Trump, lanzó el sábado un llamado a la unidad y la compasión apenas se supo que el número de fallecidos por Covid-19 había superado los 66.000.

"Recordemos cuán pequeñas son nuestras diferencias frente a esta amenaza", dijo en un video. "Recordemos que la empatía y la amabilidad son herramientas esenciales y poderosas". 

Este domingo Trump respondió en Fox News interrogándose sobre el mutismo de Bush cuando los demócratas promovieron su destitución el año pasado.

"Estuvo ausente cuando hubo que oponerse al mayor engaño de la historia estadounidense", afirmó Trump. 

En la mañana del sábado, Trump había sufrido un desaire: los presidentes de las dos cámaras del Congreso rechazaron su propuesta de someter a pruebas rápidas para detectar Covid-19 a los senadores que se reunirán el lunes en sesión plenaria. 

La presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, hicieron una declaración conjunta para decir que el Congreso prefería seguir ayudando a los establecimientos de la primera línea de combate al Covid-19.

La capital de Estados Unidos está bajo confinamiento hasta el 15 de mayo.

"Un gran presidente" 

Poco interesado por la historia, Donald Trump rara vez menciona a aquellos que lo precedieron en la Casa Blanca, salvo para criticar a su predecesor.

Abraham Lincoln, sin embargo, es una excepción a sus escasas referencias históricas. Desde que llegó al poder, el magnate republicano nunca ha dejado de alabar las cualidades del presidente que abolió la esclavitud, por lo general para poner de relieve sus propias virtudes.

El sábado retuiteó un mensaje de uno de sus entusiastas partidarios que decía es el que "más hizo por los negros que todos los demás presidentes juntos". 

"Es cierto", comentó el mandatario, señalando que Lincoln "no estuvo mal".