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Los primeros resultados electorales en Estados Unidos mostraron el martes una reñida contienda por la Casa Blanca entre el republicano Donald Trump y el demócrata Joe Biden, en comicios ensombrecidos por la pandemia y una profunda polarización.

Cuando más de 100 millones de estadounidenses emitieron sus sufragios anticipadamente, los grandes medios proyectaron una victoria para Biden en Connecticut, Delaware, Maryland, Illinois, Massachusetts, Rhode Island, Vermont, Virginia y Nueva Jersey, así como la capital Washington. En todos la demócrata Hillary Clinton ganó en 2016.

Esto le daría un total de 88 votos electorales de los 270 necesarios para la victoria, según el sistema estadounidense de sufragio universal indirecto, en el que el voto popular adjudica delegados al Colegio Electoral.

Los medios otorgaron en cambio triunfos a Trump en Alabama, Arkansas, Indiana, Kentucky, Mississippi, Oklahoma, Tennessee y Virginia Occidental, lo cual se traduce en 63 votos electorales.

Pero estos resultados no son una sorpresa, y el país está en vilo siguiendo el conteo en los estados considerados clave para ganar la elección y donde los centros de votación ya cerraron: Florida, Georgia, Carolina del Norte, Ohio y Pensilvania, que Trump ganó en 2016 y los partidarios de Biden esperan teñir de azul.

"NOS VEMOS MUY BIEN EN TODO EL PAÍS. ¡GRACIAS!", tuiteó Trump, que seguía el desenlace desde la Casa Blanca. 

Antes aseguró no estar pensando en el discurso de concesión o de aceptación. "Ganar es fácil. Perder nunca es fácil, al menos para mí no lo es", dijo en Arlington, Virginia.

Trump, de 74 años y primer presidente que busca renovar su mandato tras ser absuelto en un juicio político, llega rezagado en las encuestas frente a Biden, de 77 y en su tercera postulación a la presidencia.

El exvicepresidente de Barack Obama recoge 51,2% de apoyos frente al 44% del actual mandatario a nivel nacional, y lidera por 2,3 puntos porcentuales en estados cruciales para vencer, según el promedio de sondeos de RealClearPolitics.

Biden también se mostró confiado, aunque se dijo "supersticioso" para anticipar nada.

"Lo que escucho es que hay una participación abrumadora, en particular de jóvenes y mujeres, afroestadounidenes", dijo en Wilmington, Delaware, donde reside, considerando esto "un buen augurio".

Antes, en Filadelfia, tuvo una serie de lapsus, confundiendo a una nieta por otra y aludiendo equivocadamente a su hijo fallecido. La pérdida de capacidad cognitiva de Biden ha sido motivo constante de burlas de Trump.

Larga noche 

Estados Unidos se preparaba para no conocer un vencedor temprano, dado que algunos estados podrían estar contando las papeletas durante varios días. 

Los centros electorales irán cerrando durante toda la noche, hasta las 06:00 GMT, cuando se emitan los últimos votos en Alaska.

"Deberíamos tener derecho a saber quién ganó el 3 de noviembre", dijo Trump, quien muchas veces cuestionó la legitimidad del voto por correo y el recuento posterior a la jornada electoral.

Más temprano minimizó afirmaciones de que planeaba declararse vencedor antes del final del escrutinio.
"No hay motivos para juegos", dijo durante una entrevista telefónica con Fox News. 

Como ocurrió hace cuatro años con Hillary Clinton, Biden puede ganar el voto popular y perder si no consigue los 270 votos electorales.

Biden gana entre los hispanos -

Del número récord de 100,1 millones de votos anticipados, 44,8% se estiman demócratas, pero los republicanos esperaban una masiva concurrencia. 

"¿Quién va a votar por Biden?", se preguntó en Miami Clara Giménez, una cubana de 49 años que llegó en el bote "Mariel" en 1980, y eligió a Trump "porque es anticomunista y porque es millonario, no necesita dinero ni necesita fama".

Pero Annie Belman optó por el exvicepresidente, cuya campaña cuestionó duramente la gestión del gobierno de Trump de la covid-19, que deja más de 231.000 estadounidenses muertos.

"El enfoque de Trump contra la ciencia y su comportamiento imprudente es una de las muchas razones por las que nunca votaría por él", dijo la septuagenaria.

En California, Joel Luis, un obrero de 56 años originario de México, dijo orgulloso que había votado por Trump, a pesar de haber votado por Clinton en 2016. "Mi situación mejoró en estos cuatro años", aseguró.

"No sé como alguien puede querer a Trump, quiero que lo arresten", dijo Alex Tovar, otro mexicano que lleva 40 de sus 58 años en Estados Unidos.

Ambos son del East LA, una localidad de Los Ángeles donde más del 95% de la población es latina.

Más de 8,6 millones de hispanos, primera minoría étnica del país, ya emitieron su voto anticipado, más del doble que en 2016, dijo la organización NALEO.

Según una encuesta de la consultora Latino Decisions, Biden le ganó a Trump entre los votantes latinos en todo el país por unos 43 puntos.

Dispositivos de seguridad 

La posibilidad de que el país vire al azul, o se mantenga en rojo, hace temer disturbios, luego de las manifestaciones a veces violentas contra el racismo que sacudieron al país este año.

La capital Washington, como otras grandes ciudades, tenía los comercios y oficinas tapiadas y las fuerzas policiales en máxima alerta.

En Nueva York, frente a la famosa Trump Tower, se desplegó un impresionante dispositivo de seguridad.

Trump, hospitalizado por covid-19 hace un mes, y su esposa Melania, también contagiada entonces, organizaron una fiesta para esperar los resultados. 

Además de la presidencia y vicepresidencia, se eligen los 435 escaños de la Cámara de Representantes, donde se espera que los demócratas amplíen su mayoría. 

También está en liza cerca de un tercio del Senado, donde los republicanos arriesgan perder su ventaja de 53-47.

Pero por ahora celebran el triunfo del senador aliado de Trump Mitch McConnell, líder la mayoría republicana reelegido en Kentucky, según Fox News y The New York Times.

La elección es seguida de cerca en todo el mundo, tras un primer mandato de Trump marcado por relaciones tensas con los aliados de la OTAN y con China, la retirada de Washington del Acuerdo de París sobre el clima, de la Organización Mundial de la Salud, y del acuerdo nuclear con Irán.

El continente americano también observará el resultado luego del T-MEC con México y Canadá, la sintonía de Trump con Brasil y la confrontación con Venezuela, Cuba y Nicaragua.