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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su rival demócrata Joe Biden chocaron el jueves sobre la gestión de la pandemia, en un último debate a 12 días de las elecciones que podría permitirle al mandatario republicano recuperar terreno en las encuestas.

"Cualquiera que sea responsable de tantas muertes no debería seguir siendo presidente de Estados Unidos", afirmó Biden, acusando a Trump de no tener ningún plan para enfrentar un virus que deja más de 220.000 estadounidenses fallecidos.

"Lo estamos combatiendo muy enérgicamente", replicó Trump, afirmando que la vacuna "está en camino" y será anunciada "en semanas".

Trump quien llegó sin máscara al escenario en Nashville, Tennessee, tres semanas después de ser diagnosticado con el coronavirus, habló de su propia recuperación asegurándose una vez más ser "inmune".

"Dice que estamos aprendiendo a vivir con eso. La gente está aprendiendo a morir con eso", le respondió Biden.

Trump acusó a su rival de querer "cerrar el país". "No nos podemos encerrar en un sótano como lo hizo Joe", dijo en alusión a la discreta campaña de su rival, reducida a un puñado de eventos presenciales.

Política criminal con migrantes

En otra parte del debate, Biden acusó a Trump de llevar a cabo una política "criminal" al separar a niños migrantes de sus padres, una estrategia que el mandatario usó en 2018 pero debió que suspender ante una ola de indignación.

"Esos chicos están solos, sin ningún lugar a donde ir. Eso es criminal", dijo Biden, en relación a la revelación que todavía hay cerca de 545 niños separados de sus padres. 

Trump defendió la política de "tolerancia cero" a la migración y afirmó que los niños habían sido llevados a la frontera de Estados Unidos por "coyotes" y por "mala gente". 

"Ahora tenemos la frontera más sólida que hemos tenido", afirmó el mandatario, que además señaló que las jaulas que conmocionaron al mundo mostrando a los niños habían sido construidas por su predecesor demócrata, Barack Obama, ede quien Biden fue vicepresidente.

Relaciones peligrosas

Joe Biden, criticó al presidente Trump por ser amigo del líder de Corea del Norte, el "matón" Kim Jong Un, comparando esta estrategia diplomática a un acercamiento con el dictador Adolf Hitler.

Biden atacó la insistencia de Trump en subrayar que ha evitado una guerra gracias a sus cumbres con Kim Jong Un. "Él ha hablado de un buen colega, pero es un matón", afirmó el demócrata sobre el líder norcoreano.

"Es como decir que teníamos una buena relación con Hitler antes de que invadiera Europa, el resto de Europa. Por favor".

Biden admitió, sin embargo, que también desea conocer a Kim, con la condición de que Pyongyang trabajara para hacer de la península de Corea "una zona libre de armas nucleares".

Trump afirmó, de su lado, que el expresidente Barack Obama le había dejado "un desastre" en Corea del Norte y le advirtió del riesgo de una "guerra nuclear".

Tras las cumbres, "tenemos una muy buena relación. No hay ninguna guerra", celebró Trump, quien también restó importancia a la reciente presentación por parte de Corea del Norte de un gran misil de largo alcance durante un desfile militar.

"No le gustaba Obama", contó Trump sobre por qué el líder norcoreano no conoció al expresidente.

Biden, afirmó también que si es elegido el 3 de noviembre, Rusia, China e Irán pagarán por haber interferido en las elecciones de Estados Unidos.

"Yo lo dije claramente, cualquier país (...) que interfiera en las elecciones de Estados Unidos va a pagar el precio", advirtió Biden. 

- Tono más calmado -

Mucho estaba en juego para el mandatario republicano, de 74 años, y el exvicepresidente demócrata, de 77, en su último cara a cara antes del día de las elecciones el 3 de noviembre.

Unos 47 millones de estadounidenses se han sumado a una ola sin precedentes de votaciones anticipadas, y según los sondeos la mayoría que no lo hizo ya tomó una decisión. Biden lidera por 7,9 puntos porcentuales en las encuestas a nivel nacional, y por 4,1% en los estados clave, según el promedio de RealClearPolitics.

Ahora, el tono parece más calmado. El duelo verbal, organizado por una comisión independiente, fue moderado por Kristen Welker, corresponsal de NBC News en la Casa Blanca, quien para evitar la cacofonía podía silenciar a un candidato mientras el otro habla. 

Los equipos de ambos candidatos anunciaron horas antes del debate los dos habían dado negativo en las pruebas de covid-19. Trump fue diagnosticado con el virus dos días después del enfrentamiento en Cleveland, lo cual resultó en la anulación del segundo debate programado para el 15 de octubre porque se negó a participar en formato virtual.

- Por el voto latino - 

Antes del debate, Trump y Biden cruzaron mensajes dirigidos a los 32 millones de latinos habilitados para votar, trasmitidos por la cadena en español Telemundo.

"Nadie ha hecho más por los hispanos y por la comunidad hispana que yo", indicó el presidente, jactándose de haber recibido el premio "Bahía de Cochinos" otorgado por la diáspora anticastrista, que conmemora la fallida invasión para tumbar a Fidel Castro en 1961.

Además, destacó que pasa mucho tiempo cerca de la "comunidad venezolana" en Florida, un estado considerado crucial para ganar el 3 de noviembre.

Biden dijo que Trump "está deportando a miles de cubanos y venezolanos" a "regímenes dictatoriales". "Terminaré con eso, y otorgaré el estatus de protección temporal (TPS) a los venezolanos", prometió.