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Un soldado de 20 años mató este lunes a tres militares en una base del ejército ruso, donde atacó a un oficial con un hacha y disparó contra dos compañeros, antes de ser detenido tras varias horas en fuga.

El ataque tuvo lugar hacia las 05:00 en una base de la región de Voronezh, en el oeste de Rusia. El sospechoso, Anton Makarov, era soldado de una de sus brigadas.

Según el comité de investigación, el agresor mató a un oficial con un hacha para hacerse con su arma de servicio y abrir fuego contra otros soldados. "Dos de ellos murieron, un tercero resultó herido", además del oficial asesinado, según la misma fuente.

Según una fuente entrevistada por la agencia Interfax, el ataque tuvo lugar en el aeródromo "Baltimore", cerca de Voronezh, en uno de los edificios administrativos de la base.

El joven fue detenido por la tarde por las fuerzas de seguridad. "Actualmente se lleva a cabo una investigación sobre la persona arrestada", indicó el distrito militar del oeste de Rusia a las agencias de prensa nacionales.

Según una fuente citada por la agencia estatal TASS, el soldado fue detenido a bordo de un coche en la ruta hacia la región de Oremburgo, donde reside su familia.

Contactado por la AFP, el Ministerio ruso de Defensa no quiso hacer comentarios.

Las autoridades desplegaron helicópteros, drones, la policía antidisturbios y más de 100 miembros de la guardia nacional para detenerlo.

- El "infierno" de las vejaciones -

De momento se desconocen los motivos del atacante, pero una fuente militar citada por la agencia TASS indicó que en los últimos días no se produjo ningún conflicto ni con sus compañeros ni con los superiores, por lo que se privilegiaba la hipótesis de que el agresor hubiera actuado bajo un "ataque de nervios". 

Esa fuente describió al joven como alguien "extremadamente colérico y desequilibrado, inclinado a tomar decisiones apresuradas".

La matanza recuerda a la de octubre de 2019, cuando un recluta ruso mató a ocho personas en una base de Siberia, actuando -según dijo más tarde en una carta- a raíz del "infierno" de las novatadas que le había tocado vivir en el ejército.

En aquel entonces, las fuerzas armadas también adujeron que ese soldado, Ramil Shamsutdinov, de 19 años en el momento de los hechos, había actuado presa de los "nervios". Shamsutdinov, que está a la espera de juicio, podría ser condenado a cadena perpetua por "asesinato en masa".

En 2015, otro conscripto mató a un oficial y a dos soldados y luego se suicidó, en una base militar de la región de Moscú.

Las bromas que se hacen a los recién llegados eran uno de los peores problemas en el ejército ruso en los años 1990. En estos últimos años, la situación ha mejorado mucho, pero según oenegés de defensa de derechos humanos estos actos siguen siendo frecuentes.