Escucha esta nota aquí

Una semana después del incendio en la catedral  de Nantes, al oeste de Francia, el principal sospechoso, un voluntario ruandés, confesó ser el autor del acto criminal y fue inmediatamente acusado y puesto en prisión preventiva.

"Mi cliente cooperó" con la justicia, afirmó a la prensa Quentin Chabert, el abogado del hombre, acusado de "destrucción y degradación por incendio".

"Lamenta amargamente los hechos y hablar fue para él una liberación. Mi cliente está consumido por el remordimiento y superado por la magnitud de los hechos", dijo el abogado.

El hombre "reconoció ante el juez haber encendido los tres fuegos en la catedral: en el gran órgano, el pequeño órgano y en un panel eléctrico", dijo por su parte el fiscal de Nantes, Pierre Sennès.

Este hombre de 39 años, un ruandés que llegó a Francia como refugiado hace varios años, era el encargado de cerrar la catedral la víspera del siniestro, explicó la semana pasada a la AFP el rector de la catedral de Nantes, el padre Hubert Champenois, quien aseguró conocerlo desde hacía "cuatro o cinco años".

El incendio de la catedral de Nantes, que se produjo 15 meses después del de Notre Dame de París, conmocionó a los habitantes de esta ciudad, algunos de los cuales recordaban el ocurrido también en la catedral, el 28 de enero de 1972.

La construcción de este templo, de estilo gótico, duró siglos (de 1434 a 1891).

Tres focos 

El hombre fue detenido horas después de la apertura de la investigación el 18 de julio, pero puesto en libertad al día siguiente. Los investigadores querían interrogarlo porque no había rastro de que se hubiese entrado por la fuerza en el edificio.

Como parte de esta investigación, "más de 30 personas" prestaron declaración. Unos 20 investigadores de la policía judicial fueron movilizados para determinar la causa del incendio.

El hombre, que volvió a ser detenido el sábado, podría ser condenado a "una pena de 10 años de prisión y a una multa de 150.000 euros" (175.000 dólares), según el fiscal.

La investigación reveló la existencia de tres focos de fuego diferentes en la catedral de San Pedro y San Pablo. "Se hallan a una distancia sustancial los unos de los otros", dijo el fiscal el día del incendio.

Unos transeúntes dieron la alerta el 18 de julio al ver salir llamas del edificio. Los bomberos tardaron unas dos horas en contener el incendio, que destruyó un cuadro del pintor del siglo XIX Hippolyte Flandrin y el gran órgano, situado sobre la fachada, en la primera planta.

Aparte del gran órgano, del que se podrán salvar "muy poco o nada", según Philippe Charron, jefe del departamento de patrimonio de la Dirección Regional de Asuntos Culturales, "la mayoría de las obras se han salvado" y se han guardado "sobre todo en el castillo de Nantes".

Charron estimó que se tardará semanas en garantizar la seguridad del lugar y meses en llevar a cabo la investigación que se hará "piedra por piedra". En cuanto a la duración de las obras de reconstrucción se calcula que rondará el año.

El Estado participará en la reconstrucción, prometió el primer ministro francés Jean Castex, quien se desplazó a Nantes para felicitar a los bomberos el día de la tragedia.