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Centenares de estudiantes, profesores y empleados de la principal universidad estatal de Ecuador dejaron el martes el confinamiento, impuesto por el Gobierno ante la pandemia, para protestar en Quito contra la disminución de unos 100 millones de dólares en el presupuesto para educación superior.

Cubiertos con mascarillas y guardando distancia, unas 300 personas, según estimó un policía, se concentraron pacíficamente frente a la quiteña Universidad Central del Ecuador, ubicada en el norte de la capital, y marcharon unas cuadras para rechazar la medida dispuesta por el Ejecutivo ante una caída en la recaudación de impuestos.

"Si no hay educación, no hay salud" y "el encierro no nos calla", rezaban algunos de los carteles que portaban los manifestantes, quienes gritaron consignas contra el Gobierno y golpearon cacerolas vacías.

Ecuador es uno de los países latinoamericanos más golpeados por el coronavirus con cerca de 32.000 casos, incluidos más de 1.500 muertos. También reporta por encima de 1.300 fallecidos probables por el Covid-19.

La secretaría de Educación Superior señaló el domingo que la educación superior pública se financia con un porcentaje de los ingresos por impuestos y que "si estos disminuyen, el presupuesto universitario se actualizará".

Agregó que debido a la crisis por el coronavirus, que mantiene paralizado a Ecuador desde hace casi dos meses, la recaudación de impuestos bajó e "implica un 10% menos en el presupuesto universitario y con ello una afectación de forma diferenciada a cada centro académico".

El rector de la Universidad Central, Fernando Sempértegui, señaló a la prensa que el recorte presupuestario a las universidades públicas representa unos 100 millones de dólares.

Para esa institución equivale una disminución de 11,3 millones de dólares, algo más del 10% del presupuesto, agregó.

"Estamos confinados pero no callados. Es muy importante salvaguardar la educación", dijo Nancy Medina, decana de la Facultad de Ciencias Económicas, quien participó en la protesta.

Sostuvo que la reducción del presupuesto podría llevar a "cerrar nuestras aulas".