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Cada año, la meningitis es la causa de 300 mil defunciones en todo el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), que también explica que esta enfermedad puede ser causada por microorganismos como bacterias, virus, hongos y parásitos. La OMS se refiere a la meningitis bacteriana como preocupante, ya que una de cada 10 personas que contraen este tipo de meningitis muere; y una de cada cinco presenta complicaciones graves. Sin embargo, a través de la vacunación, la enfermedad puede prevenirse.

Ante esta preocupación, en 2021 la OMS lanzó una estrategia para eliminar las epidemias de meningitis bacteriana, que además de ser la más común, es la más letal. El objetivo consiste en reducir las muertes en un 70% y el número de casos a la mitad hasta 2030.

La denominada Hoja de Ruta Mundial hace foco en la prevención de las infecciones y en mejorar los servicios de atención y diagnóstico para los afectados.

Cada 24 de abril se celebra el Día Mundial contra la Meningitis, como una forma de concienciar sobre esta enfermedad y su prevención a través de vacunas.

Como explica el epidemiólogo Virgilio Prieto, las meninges son tres capas que recubren el cerebro y la médula espinal y por dentro de ellas circula el líquido cefalorraquídeo; si hay infección, al movilizarse las vértebras cervicales se causa irritación y por ello se origina la rigidez de la nuca, uno de los síntomas de esta enfermedad.

Aunque cualquier persona puede infectarse con las bacterias que causan la meningitis, los más afectados son los niños. En los pequeños, otros de los síntomas más frecuentes son: la fiebre, la irritabilidad y un ‘abombamiento’ en la fontanela, el orificio que existe entre los huesos parietal y frontal, del cráneo que no se han juntado, en los menores de un año.

En Bolivia las vacunas para evitar esta enfermedad en los niños están disponibles dentro del esquema de inmunización que es gratuito y que está disponible en todos los centros de salud.

Dorian Jiménez, responsable del Programa Ampliado de Vacunación (PAI) del departamento cruceño, llamó a las madres para que lleven a sus hijos a inmunizarse, sobre todo en este mes de la vacunación. Si bien la primera vacuna que reciben los recién nacidos es la BCG que protege contra la tuberculosis meníngea, Jiménez indica que, en algunos centros privados no la tienen disponible, por lo que las mamás deben llevar a sus bebés a recibirla en un centro público; lo mismo, aquellas mujeres que han dado a luz en casa.

Dentro del esquema de vacunación boliviano también figura la vacuna antineumocócica, que previene neumonías y meningitis. Se administra a los bebés en tres dosis, a los dos, cuatro y seis meses, respectivamente.




Cuando existe una infección, las meninges se inflaman; el líquido cefalorraquídeo es turbio y contiene bacterias, que deben analizarse

De acuerdo con Médicos sin Fronteras, la infección se transmite solamente de persona a persona, a través de gotas de saliva. Por eso, un clima seco y ventoso fomenta su propagación: la garganta se irrita y deja de actuar como barrera para las bacterias.

Según la OMS, entre un 10% y un 25% de la población mundial es portadora de bacterias meningocócicas, pero gran parte de estas personas están sanas. Una persona puede portar la bacteria sin presentar síntomas y propagarla al toser o estornudar.

Aunque existen vacunas desde hace muchos años contra la meningitis meningocócica, la neumocócica y por Haemophilus influenzae, la OMS indica que esas bacterias tienen varias cepas diferentes, o serotipos, por lo que las vacunas están diseñadas para proteger contra las cepas más dañinas. “Con el tiempo, se han producido importantes mejoras en la cobertura de las cepas y en la disponibilidad de las vacunas, pero no existe una vacuna universal contra estas infecciones”, manifiesta la organización en un comunicado.

En Bolivia existen registros de un brote de meningitis en La Paz, en 2019, cuando se declaró alerta sanitaria. De acuerdo con el Sedes de ese departamento, se trató de: una niña de ocho años de edad, otra, de cuatro años, una mujer de 54 y un joven de 22. Ese año se reportaron al menos siete casos, uno de los cuales terminó con la vida de una pequeña paciente de año y un mes de edad.




Ante los primeros síntomas, recomiendan acudir al médico

Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad puede realizarse a partir de una exploración física seguida de una punción lumbar para tomar muestras de líquido cefalorraquídeo del que puede hacerse un cultivo. Médicos sin Fronteras expone que si hay infección, el líquido cefalorraquídeo es turbio y contiene bacterias que se analizan en laboratorio para identificar el germen responsable; además, indica, las bacterias se cultivan para determinar su sensibilidad a los antibióticos disponibles.

Tratamiento

El epidemiólogo Prieto explica que el tratamiento es antibiótico en la mayoría de los casos, es decir cuando la meningitis es causada por una bacteria. Pero también existen otros biológicos, señala que, aunque no son de disponibilidad pública, si hubiera un brote, pueden conseguirse a través del mecanismo de cooperación de la Organización Panamericana de la Salud.

Complicaciones

La muerte es la principal consecuencia de no tratar la meningitis a tiempo o de no haber recibido las vacunas para evitarla; 10 de cada 100 pacientes afectados fallecen y cinco tienen secuelas neurológicas, señala Prieto. La Clínica de Mayo añade otras complicaciones derivadas de esta enfermedad: Pérdida auditiva, problemas de memoria, problemas de aprendizaje, daño cerebral, problemas de la marcha, convulsiones e insuficiencia renal. La OMS cuenta, además: problemas con la vista, el habla, el lenguaje y la comunicación.

Síntomas

Rigidez

en la nuca, que impide mover el cuello, es el síntoma más frecuente del mal

Fiebre

es uno de los signos de alerta, en el caso de los niños, que también pueden estar irritables​




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