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Bajo precauciones que intentarán no echar por tierra su exitoso control de la pandemia de covid-19, Uruguay celebra este domingo elecciones departamentales y municipales con los focos puestos en Montevideo, bastión que la izquierda apuesta a retener para contrarrestar al centroderechista gobierno nacional. 

Alrededor de 2,6 millones de uruguayos están convocados a elegir los intendentes (gobernadores) de los 19 departamentos del país, además de alcaldes, concejales e integrantes de las 19 juntas legislativas locales.

Pero la atención está puesta en la capital, donde vive más de un tercio de la población (1,3 de los 3,4 millones de habitantes) y donde todo apunta a que el izquierdista Frente Amplio (FA) será reelecto una vez más, como sucede ininterrumpidamente desde 1990. 

La ingeniera Carolina Cosse lidera las encuestas de intención de voto dentro del FA, seguida por el neurocirujano Álvaro Villar y el ingeniero y exintendente Daniel Martínez, quien va por la reelección.

La coalición de gobierno, en tanto, está representada en la candidatura única de la economista Laura Raffo, quien supera a los frenteamplistas de forma individual, pero no alcanza los guarismos de los tres sumados. 

Y como en las elecciones departamentales uruguayas gana el candidato más votado del partido más votado, la victoria de la izquierda es prácticamente inevitable, ya que las encuestas muestran que los tres candidatos frentistas reúnen entre 50% y 54% de la intención de voto, contra entre 37% y 40% de Raffo.

En su plan de gobierno, la economista propone atender lo que llama el "Montevideo olvidado", en referencia a la periferia más pobre de la capital, mientras que en el FA las propuestas van desde reforzar el sistema de transporte hasta desplegar un plan de emergencia para combatir las secuelas de la pandemia.

De las otras cinco intendencias que tiene el Frente, retendrá Canelones, el segundo departamento más poblado del país con más de medio millón de habitantes. 

Allí se pronostica un triunfo holgado (con hasta 30 puntos de diferencia) de Yamandú Orsi, quien va por la reelección y es considerado una figura de renovación para el liderazgo de la izquierda. Carismático, popular y conciliador, su nombre ya suena como presidenciable para 2024. 

Es probable que el FA también gane en Salto y Rocha, mientras aparece más cerrada la definición en Río Negro y Paysandú. 

En los 13 departamentos restantes ganarían fuerzas de la coalición de gobierno, liderada por el Partido Nacional (PN) del presidente Luis Lacalle Pou, quien con su asunción el 1° de marzo cortó con 15 años de administraciones frentistas.

Para el politólogo Diego Luján, "si el FA no retiene algunos de los gobiernos departamentales del interior, volverá a ser un partido, no ya montevideano, pero sí metropolitano". 

Por eso, para la izquierda "mantener Montevideo es un objetivo central, pero es de mínima, casi está asegurado", dice a AFP.

"Su desafío es, además, sostener buena parte de los gobiernos que pone en disputa" este domingo.