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La Alcaldía de Venecia decidió aplazar al 2022 la introducción de una tasa de entrada para los turistas, que debía entrar en vigor a mediados de este año, debido al grave impacto del covid-19 sobre el turismo.

"A la luz de la situación actual, vinculada a la pandemia de covid-19, hemos decidido realizar un gesto importante para promover el regreso del flujo turístico", explicó Michele Zuin, asesor al presupuesto, en un comunicado de prensa.

"Es una medida justa que está totalmente en línea con el plan estratégico de la alcaldía para reactivar la economía de la ciudad", añadió.

Las autoridades seguirán desarrollando "un software para la gestión del sistema de reservas" que implica la introducción de un impuesto a partir del 1 de enero de 2022.

Desde que se propagó a inicios de año la pandemia, Venecia, que solía recibir cerca de 30 millones de turistas al año y depende de ese sector, aparece desierta, sin transporte aéreo ni turistas.

El turismo representa para la economía de Italia el 13% del PIB y garantiza el 15% de los puestos de trabajo.

La ciudad de Marco Polo intentaba gobernar el fenómeno del turismo masivo y sus consecuencias como el alza de los alquileres y la desaparición del comercio tradicional con ese nueva tasa.

Italia fue el primer país de Europa azotado por el coronavirus y ha registrado más de 1,3 millones de contagios y casi 48.000 muertes.

Se calcula que la economía italiana sufrirá este año su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.