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El presidente de Perú, Martín Vizcarra, acusó este lunes al jefe del Congreso, Manuel Merino, de "conspiración" por tratar de involucrar a jefes militares en su proceso de destitución, cuatro días antes de que el Parlamento vote una moción en su contra. 

"¿Por qué el presidente del Congreso ha tratado y se ha comunicado con altos mandos militares, e incluso planeado seudos gabinetes de quienes asumirían después de mi vacancia? Eso es conspiración, señores", declaró Vizcarra en televisión.

Merino, quien asumiría el poder en caso de que Vizcarra sea destituido, negó el sábado cualquier intento de "complot" y aseguró que solo había hablado con los jefes militares para asegurarles que "el Congreso actuaría de manera responsable y en el marco de la Constitución". 

Vizcarra quedó contra las cuerdas el viernes cuando el Congreso aprobó someterlo a un juicio de destitución, acusado de pedir a dos asesoras que mintieran ante una comisión parlamentaria que investigaba un supuesto contrato irregular con un cantante, según audios filtrados.

El mandatario lamentó el escándalo causado por la filtración de los audios, pero insistió en que no había cometido ningún delito. 

"Tengo que lamentar profundamente y pedir disculpas al país porque una persona del despacho presidencial, en quien yo confiaba (...), ha generado esta situación con dichos sin base y sin fundamento alguno", dijo el presidente. 

"Perú, en medio de la pandemia que estamos atravesando, con todos sus efectos, no merece estar distraído en esta situación generada por estos lamentables últimos sucesos", agregó Vizcarra, que prometió colaborar con las indagaciones de la Fiscalía desde ahora.

El dirigente anunció además que dispuso "una exhaustiva revisión de los sistemas de control y seguridad del Despacho Presidencial", donde fueron grabados ocultamente los audios en mayo.

Poco antes del mensaje presidencial, el gobierno recurrió ante el Tribunal Constitucional para paralizar el proceso de destitución del mandatario.

Con este recurso, la votación del Parlamento podría ser suspendida por orden del Tribunal, aunque no se pronuncie de inmediato sobre el fondo del recurso, según Eloy Espinosa-Saldaña, uno de los siete magistrados de esa corte, cuyos fallos son inapelables.