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El presidente de Perú, Martín Vizcarra, quedó el jueves contra las cuerdas tras ser acusado de pedir a sus asesores que mintieran sobre la contratación de un cantante y seis partidos anunciaron que pedirán su destitución.

"Nada de lo presentado hoy de manera ilegal constituye causal de vacancia (a la presidencia). No voy a renunciar, no me voy a correr", dijo Vizcarra durante un mensaje por televisión.  

"Estamos ante un complot contra la democracia", impulsado por grupos que buscan evitar que se apruebe una reforma que saca de carrera a candidatos que tengan sentencias judiciales, agregó.

Luego del mensaje de Vizcarra una mayoría de bancadas parlamentarias presentó una moción de vacancia presidencial, que será debatida este viernes en el Congreso para decidir si inicia un proceso político de destitución del presidente en un plazo no menor de cuatro días.  

"Que las Fuerzas Armadas, que la ciudadanía, tenga la seguridad que actuaremos en estricto cumplimiento del orden constitucional”, aseguró el presidente del Congreso, Manuel Merino, tras dar cuenta de la moción y convocar la sesión del viernes.

"Las fuerzas democráticas del Congreso no pueden prestarse a este juego sucio por intereses políticos y electorales", exhortó el mandatario en su mensaje, donde denunció que los audios difundidos fueron manipulados y editados y afirmó estar dispuesto a cualquier investigación "hasta llegar a la verdad". 

La moción destitución necesita de 52 votos para ser admitida a debate e iniciar el proceso formal de destitución y votación en cuatro días. 

Sin embargo la votación podría realizarse este viernes mismo si la oposición reúne 104 votos, de un total de 130 congresistas, lo que no es seguro.

El Congreso necesita 87 votos para destituir a Vizcarra, que carece de partido y bancada.

El mensaje presidencial fue la primera reacción a la grave crisis política de este jueves en el Congreso,  cuando se escucharon los controvertidos audios, que podría desembocar en su eventual destitución.

La difusión de los audios durante una sesión del Parlamento llevó al presidente del Congreso a convocar una sesión de líderes de las bancadas para evaluar si solicitan una comisión investigadora o si impulsan la destitución de Vizcarra por supuesta "incapacidad moral".

"Primero hay que ver lo que es, y luego lo que se va a decir", dice Vizcarra en la grabación a dos de sus colaboradoras, a quienes pide supuestamente mentir ante el Congreso sobre el número de veces que acudió a Palacio de Gobierno el excolaborador investigado. 

Las asesoras que intervienen en el diálogo son Miriam Morales y Karem Roca, quienes le mencionan a Vizcarra hasta cinco ingresos al palacio del polémico exasesor, Richard Cisneros.

"Hay que decir que entró dos veces" en lugar de cinco, les pide Vizcarra. "Lo que queda claro es que en esta investigación, estamos todos involucrados", agrega el presidente.

- Choques de poderes - 

La difusión de los audios se produce en el marco de constantes choques entre el Congreso y el Ejecutivo por aprobar una reforma política que impulsa el gobierno. Dicha reforma dejaría fuera de carrera a candidatos condenados por la justicia.

Las grabaciones de Vizcarra fueron entregadas por el legislador Edgar Alarcón, presidente de la comisión que investiga el caso del exasesor.

"Se nota que hay una falta moral, el presidente no puede mentir", dijo a la prensa Alarcón, de la centroizquierdista Unión Por el Perú.

"Hay rumores de vacancia", indicó por su parte el congresista Moisés Gonzáles, de la populista Alianza Para el Progreso (APP).

"Está claro que el presidente Vizcarra le ha mentido al país", dijo el parlamentario Omar Chehade, también de APP.

Vizcarra negó cualquier acto ilegal que pueda ser interpretado como una manipulación de testigos durante esa conversación.

No es el primer choque de Vizcarra con el Congreso. En septiembre de 2019 el mandatario disolvió constitucionalmente el parlamento y convocó a nuevos comicios legislativos para superar otra crisis.

Por su parte, el anterior Congreso peruano, dominado por el fujimorismo, intentó destituir al anterior mandatario Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), hasta forzarlo a renunciar. Fue sustituido por Vizcarra, quien era primer vicepresidente, en marzo de 2018. 

 - Un desbocado cantante -

La manzana de la discordia es Richard Cisneros, un cantante al que el gobierno contrató como conferencista y animador, y que alardea en medios de haber sido asesor del gobierno.

El caso estalló en mayo cuando la prensa descubrió que el ministerio de Cultura le había ofrecido contratos presuntamente irregulares por 10.000 dólares a Cisneros, un artista poco conocido del medio local en plena pandemia. 

La crisis estalla cuando Perú es uno de los países más afectados por la pandemia de Covid-19 en el mundo, con más de 710.000 contagios y 30.344 muertos.