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Más allá de su preferencia electoral, el 54% de los consultados por CiesMori para el Grupo EL DEBER cree que Evo Morales será reelegido para un nuevo mandato, por solo un 16% que confía en que Carlos Mesa se terminará alzando con la victoria. Cuando se cambia un poco la pregunta y se consulta quién le gustaría que gane -no por quién va a votar ni quién piensa que ganará- las diferencias se acortan a un 8% (36 para Evo y 28% para Mesa) y los que en la intención de voto aparecen como decididos a sufragar blanco o nulo, se suman a los indecisos en la categoría “No sabe/no responde” para sumar un bolsón del 20%.

La percepción que Morales ganará las elecciones es mucho más fuerte en occidente que en el oriente y el sur del país. En Oruro llega al 62% y en Cochabamba trepa un punto más. Incluso en Potosí, un departamento transformado en opositor, supera el 50%. No sucedo lo mismo en Chuquisaca, donde solo un 39% lo ve como re-re-reelegido. Allí justamente es el lugar donde el mesismo es más optimista y un 28% de los consultados lo ve como ganador de las elecciones. Es más, a un 44% le gustaría que así fuera.

Si se cruzan las variables de intención de voto, percepción de ganador y de deseo de éxito, está claro que Santa Cruz será el departamento más disputado, con una leve ventaja para Óscar Ortiz, pero con opción de inclinarse para cualquiera de las tres principales fuerzas. El segundo departamento más disputado será La Paz, donde el MAS tiene una ventaja sobre Comunidad Ciudadana, pero no parece ser definitiva.

En cambio, CC se muestra muy fuerte en Chuquisaca, al igual que el MAS en Cochabamba.

Voto negativo

Otro de los datos relevantes de la encuesta es el rechazo. Solo el 35% de los consultados nunca votaría por Evo Morales. No es un dato menor. Esto significa que el presidente, tras casi tres gestiones completas, se mantiene en los rangos históricos de su rechazo. En su máxima expansión -para el referendo revocatorio de 2008- la resistencia a la imagen de Evo Morales llegó al 34%. Hoy, después del referendo del 21-F y de la sentencia constitucional de noviembre de 2017, solo es un punto superior.

Uno de cada cuatro consultados declaró también que nunca votaría por Carlos Mesa, mientras Óscar Ortiz tiene un rechazo bajo y solo alcanza al 17%.

Esta pregunta muestra que la parte del país que más se le resiste a Evo Morales es buena parte de lo que alguna vez fue la ‘media luna ampliada’: Santa Cruz, Beni, Tarija y Chuquisaca. El mayor porcentaje de voto negativo contra el presidente está Chuquisaca, dolida aún por la resolución del conflicto de Incahuasi, en el que no pudo conseguir parte de las regalías del megacampo de gas.

Lo siguen Santa Cruz y Tarija, plazas que siempre se le resistieron y donde le ha costado tener éxitos electorales. En Beni lo rechaza un 39%, pese a que su partido ha gobernado esa región en los últimos años. Pando, una vez opositora, hoy el departamento que menos se le resiste.

En La Paz, Morales y Mesa tienen un voto negativo similar. El expresidente acumula su mayor rechazo en Cochabamba y Pando, aunque no tanto en Santa Cruz, donde solo el 26% dice que no lo votaría nunca.

Para Ortiz, el lugar menos favorable es Cochabamba. Ahí su partido gobierna en la Alcaldía de la capital, pero bajó sus bonos luego del escándalo del caso mochila, que acabó con el edil José María Leyes preso y acusado de corrupción pública.

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