8 de abril de 2022, 4:00 AM
8 de abril de 2022, 4:00 AM


La Casa de la Cultura Raúl Otero Reiche cumple 54 años de vida que representan una larga historia de glorias pasadas, en tiempos en que la infraestructura era el único y celebrado espacio de las expresiones artísticas y culturales de Santa Cruz de la Sierra, pero también es el testimonio del abandono de las autoridades municipales, que en los años pasados dejaron prácticamente en el olvido a esta institución cruceña.

Hoy, la Casa de la Cultura muestra las consecuencias de esa dejadez municipal, requiere de muchas mejoras en su infraestructura y de un nuevo impulso para recobrar la vitalidad de sus mejores tiempos.

Precisamente con motivo del nuevo aniversario, el alcalde Jhonny Fernández anunció que firmó un contrato por Bs 1.700.000 destinados a emprender obras de refacción del edificio, y que además se ha recibido la donación de equipamiento en sistema de sonido por un valor de $us 700.000.

La Casa festejó su cumpleaños a su manera: con un evento en el que se presentaron varios grupos musicales y artistas cruceños en un escenario montado en el frontis del edificio.
Se hizo un reconocimiento a tres personalidades que trabajaron la cultura, como son Marcelo Araúz, Cecilia Kenning y Édgar Lora.

Precisamente Araúz, quien fuera uno de los primeros directores de la Casa de la Cultura, recordaba que la institución fue un gran referente de Santa Cruz hasta que el año 1994 pasó a depender de la Alcaldía. En ese momento, dice el gestor cultural, decayó la actividad artística, y todas las actividades que se impulsaban, incluyendo el traslado de actividades a los barrios y la exhibición de películas, desaparecieron.

La Casa de la Cultura tiene un teatro con capacidad para 250 personas y es el único escenario municipal, y en el pasado fue el lugar de eventos prestigiosos como el Festival Internacional de Teatro de Santa Cruz, el Festival Internacional de Cine Fenavid, albergó centenares de exposiciones de arte, entre muchas otras actividades.

Hoy está en crisis, y ojalá que el anuncio de las refacciones y el nuevo equipamiento del sistema de sonido contribuyan a devolverle a este patrimonio de todos los cruceños la gloria de otros tiempos.

Sabemos que este siglo digital no aprecia debidamente las expresiones culturales en su modalidad tradicional y clásica; sabemos que la irrupción de las tecnologías móviles ha capturado casi por completo la atención de jóvenes y adultos, que en ocasiones como zombis adormecidos adoran sus dispositivos móviles inteligentes, y dejan poco o ningún tiempo para asistir a lugares donde se manifiestan las artes, la música, la plástica, el teatro, y en general todas esas expresiones de lo que llamamos cultura.

Sin embargo, siempre habrá un lugar para abrigar las esperanzas: desde allí es posible volver a levantarse y construir hábitos para compartir en comunidad aquellas cosas que consolidan nuestra identidad y construyen ese ser colectivo que identificamos genéricamente como lo cruceño.

A diferencia de administraciones municipales pasadas, cuando la Alcaldía delegaba la Secretaría a jovenzuelos mediáticos inexpertos e incapaces de hacer gestión, hoy la Alcaldía tiene en la Secretaría de Cultura a Sarah Mansilla, una mujer con suficientes credenciales en el campo cultural, que ojalá pueda satisfacer todas las expectativas que genera su presencia en el gobierno de la ciudad. ¡Que viva nuestra Casa de la Cultura!

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