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7 de agosto. Día de las Fuerzas Armadas de Bolivia

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14 de agosto de 2021, 4:00 AM
14 de agosto de 2021, 4:00 AM

Por: Ricardo Jorge Andrade Franco

Recordar a una institución que forma parte de la cualidad de un Estado es reconocer los verdaderos atributos concedidos por el pueblo a una parte del mismo pueblo, porque inicialmente de forma legítima y después legal, se le otorga el consentimiento de portar armas de fuego para la defensa del Estado en nombre del pueblo.

Este primer atributo se recuerda cada 7 de agosto como el acto de confianza que le hace el pueblo a sus Fuerzas Armadas, a los profesionales de las armas que visten un uniforme de la patria, portan armas, ostentando en ese sagrado uniforme, los símbolos patrios representando el verdadero sentido y concepto de una institución militar disciplinada que se debe a su Dios, a su Patria y a su Bandera, distintivos que le permita actuar en el nombre del Todopoderoso, del pueblo boliviano y con respeto y entrega total al rojo, amarillo y verde que simbolizan el honor y la gloria de los verdaderos bolivianos que se sienten orgullosos de haber nacido y sentirse hijos de esta amada patria.

Otro atributo que cada 7 de agosto destella con la luz y aquiescencia Divina es el solemne juramento que realizan los militares de defender la Patria aun con el sacrificio mismo de la propia vida, derramar nuestra sangre para conservar el bienestar y la seguridad del pueblo boliviano; juramento en el cual el militar pone a Dios y al pueblo boliviano como testigos, con el sable en una mano, símbolo de la lealtad y del honor militar que le caracterizan, y la suave delicadeza de tomar con la otra mano la bandera nacional, símbolo de la identidad boliviana … es cuando el militar de honor cierra los ojos para abrir su vida por la Patria, sellando el juramento con el noble y excelso acto solemne de posar sus labios en los sagrados colores de la Bandera Nacional, símbolo del patriotismo.

Y, ante la pregunta del Juramento a la Bandera de “Juráis ante Dios, la Patria, la sagrada memoria de vuestros héroes … defender al pueblo del cual formáis parte … aun con el sacrificio de vuestras vidas …”. La respuesta decidida, impregnada de amor y abnegación total brotan de esos labios que acaban de sellar con un beso patriótico la Bandera Nacional, con la fuerza del cuerpo, el alma y el espíritu de decir: ¡¡¡ SI JURO!!!  Y Bolivia toda entona las sagradas notas y canto del Himno Nacional unido al juramento al recordar que un buen boliviano, hijo de esta Patria prefiere … ¡¡¡ MORIR, ANTES QUE ESCLAVOS VIVIR!!!

Otro de los atributos que tienen las Fuerzas Armadas es la de ser una Institución Fundamental del Estado (IFE), y este atributo le confiere el soberano y lo ratifica en la Constitución Política del Estado como la única fuerza que debe estar armada y le otorga la potestad con misión fundamental de “asegurar el imperio de la Constitución” por sobre toda consideración que afecte su vigencia y aplicación. Es el pueblo soberano que expresa esa noble voluntad con sus Fuerzas Armadas, que la escribe en el magno documento que guía los actos y los destinos de los verdaderos bolivianos que aman a su Patria y depositan el resguardo de la Constitución en manos de las Fuerzas Armadas, como un contrapeso a hechos que se desvíen del sagrado mandato Constitucional.

Así, como una bendición divina convergen tres hechos esenciales para Bolivia, uno de ellos se manifiesta al conmemorar el nacimiento de la Patria a la vida independiente un 6 de agosto; el otro que le sigue al día siguiente, es el reconocimiento como la única Institución Fundamental del Estado a las Fuerzas Armadas de Bolivia el 7 de agosto; y el tercer hecho, es el de rendir honores a un símbolo patrio como es la Bandera Nacional con los colores de la Patria del rojo, amarillo y verde el 17 de agosto. Estos tres solemnes acontecimientos, hacen del mes de agosto, un mes teñido de patriotismo y civismo por Bolivia, por sus Fuerzas Armadas y por su Bandera Nacional.

Aunque las Fuerzas Armadas respiran los 365 días el año el fervor patriótico de servir a Bolivia, cumpliendo las 24 horas de cada día del año con su deber de velar por el bienestar y seguridad de la población, en estricto cumplimiento al juramento realizado ante la bandera, desde el día de egreso de los institutos de formación profesional de militares, cuando por primera vez se recibió el sable y el arma de fuego entregado por el Capitán General de las Fuerzas Armadas y Presidente de la Nación en representación del Estado y fue también que por primera se besó la sacrosanta Bandera Nacional, momento que el militar entrega su vida al servicio del pueblo y del Estado, en el nombre de Dios, de la Patria y del Hogar que significa la familia boliviana.

Así, cada 7 de agosto los profesionales de las armas que hacen del civismo y del patriotismo un apostolado, renuevan el juramento ante el símbolo patrio que representa a todos los bolivianos, dignos hijos de esta tierra que los vio nacer y que los alimenta con sus grandiosas riquezas.

196 años de vida independiente de la República.

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