Opinión

OPINIÓN

A un error muestral de que la suerte de selle en primera vuelta

11/10/2020 20:36

Escucha esta nota aquí

Rafa López Valverde - Experto en datos


Para que el ejercicio se entienda de la mejor manera posible, empezamos con este ejemplo extremo e irreal. Una bruja adivinadora de edades se para enfrente de los periodistas Carlos Valverde y Mario Espinoza; su objetivo es determinar, únicamente viéndolos, cuántos años tienen. El público necesita saber, quien de los dos es el mayor. La bruja, para cuidar que su predicción no sea cuestionada, adivina con un método que además brinda un margen de error. Dice: “Valverde 59 años y Espinoza 65”. Espinoza es mayor que Valverde!. No, necesariamente dice la Bruja. “El margen de error de mi adivinanza es de 10 años, es decir que a mi cálculo se deba sumar y restar 10 años a cada periodista. Entonces, Valverde podría tener 69 en el extremo mayor y 49 en el inferior. Por tanto, Valverde también puede ser mayor que Espinoza.

La bruja son las encuestas, las edades de los periodistas es la intención de voto. La alegría de saber a Valverde mayor es el entusiasmo de sus seguidores y el margen de error es el paño frío para evitar felicidades frágiles.

Según la encuesta de Jubileo, la de mayor cobertura, con más de 10 mil entrevistados, un 1,3% separa al MAS-IPSP de ganar en primera vuelta. Pero, si vemos el margen de error también podríamos decir que el MAS ya ganó en primera vuelta, ya que el error es de 0,79%. Es decir, el MAS podría tener 0,79% adicionales y CC restar su votación en 0,79%, generando una brecha de 1.58%, superior al 1.3% necesario. García Márquez decía que, ante catástrofes sociales, cada quien añade muertos de acuerdo a su dolor; cuando de encuestas se trata podría decirse que cada quién omite los márgenes de error de acuerdo a su pasión.

Dada la encuesta referida, el partido Creemos tendría 4 senadores y 21 diputados. Esto últimos asumiendo un voto lineal para los uninominales y el voto presidencial. ¿Cambia algo con los márgenes de error? Cambia todo.

De traducirse la encuesta a la realidad, Creemos tendría la llave para la mayoría absoluta en ambas cámaras, ni el MAS ni CC tendrían autónomamente 50 +1 en ninguna de ellas. Ese es un incentivo poderoso para seguir en carrera, suponemos, al igual que otros. Pero esta certeza tambalea si añadimos otra certeza: la incertidumbre.

Resulta que si atribuimos al MAS su máxima votación y al resto la mínima, según la encuesta, Creemos tendría sus 4 senadores y CC 14, por lo que el voto de oro de Creemos no sería tal, ya que la suma de ambas bancadas daría 18, faltándoles 1 senador para la mayoría absoluta. En el frente el MAS 18 senadores. Este escenario daría como resultado un Senado empantanado y una bancada de Creemos con senadores que no desempatan nada, pasando del voto de oro al voto de otro metal menos cotizado, aunque probablemente igualmente ornamental.

El desajuste anterior se da en los departamentos de Beni y Tarija, donde curiosamente una eventual migración de los votos de Libre 21 a uno de los dos partidos resolvería el entuerto y el bloque antimasista tendría la mayoría en el senado. Asimismo, hay un 19% de votos que no se han decantado por nadie o lo han hecho disfrazado su preferencia en la indecisión.

En este enlace (http://rafalopezv.io/static/el_deber.xlsx) pueden verificarse todos los cálculos que sostienen la presente columna.