Opinión

Accidentes y rutas sin control policial

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7 de enero de 2019, 4:00 AM
7 de enero de 2019, 4:00 AM

Un vehículo de transporte departamental pierde el control y vuelca en la ruta entre Camiri y Santa Cruz con un saldo de dos muertos y 25 heridos. La sobrecarga de tareas y el cansancio del chofer estuvieron detrás de este gravísimo accidente de la flota San Silvestre. Pero el caso es apenas uno entre las decenas de incidentes viales que ocurren cada año en las vías de transporte de Bolivia en su conjunto.

El descontrol en las empresas de transporte público, la irresponsabilidad de los choferes y la falta de controles policiales configuran un escenario que coloca a los usuarios frente a un viaje al mejor estilo de la ruleta rusa, ese juego mortal que se practica con un revólver cargado con una sola bala, disparándose en la sien alternativamente los jugadores hasta que uno de ellos reciba el tiro.

Un recorrido realizado hace pocos días en la ruta entre Santa Cruz de la Sierra y la ciudad de Yacuiba permitió comprobar estas gravísimas carencias. En particular, llama la atención el papel lamentable de la Policía Caminera. En una ruta de más de 500 kilómetros apenas tres casetas llevan a cabo un tragicómico control policial. Basta observar a los policías, que elevan una cuerda deshilachada en medio del camino y luego piden una ‘contribución’ humillante de dos bolivianos tras la rápida presentación de la licencia de conducir para darnos cuenta de la presencia casi irrelevante del Estado en las rutas bolivianas.

Lo propio pasa en las terminales de buses de las principales capitales del país, donde los controles policiales sobre los choferes se evaden con absoluta facilidad porque directamente son irrisorios.

¿Qué ocurre con el estado de los vehículos? La verificación técnica vehicular en Bolivia es un saludo a la bandera. Las revisiones son tan superficiales que el trámite termina siendo un proceso burocrático solo para llenar un requisito. Si no fuera así, ¿dónde están las estadísticas que muestren la separación de vehículos en mal estado? Pareciera que todo el mundo pasa la prueba, lo cual se refleja en los miles de vehículos en pésimo estado que circulan por las vías urbanas y las rutas interprovinciales.

Con más de 23 personas muertas en accidentes de tránsito por cada 100.000 habitantes, Bolivia se ubica en el triste pelotón de los países con mayor inseguridad vial de la región. Más de 1.300 personas en promedio mueren cada año por esta causa. Es la hora de reaccionar como sociedad y como Estado. Controles policiales más rigurosos y más responsabilidad de las empresas y de los choferes son parte del camino que debemos recorrer para no morir en una vía con la esperanza de llegar a nuestro destino.

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