Opinión

Acuerdo por la vida ¡el momento es ahora!

El Deber logo
23 de junio de 2020, 10:16 AM
23 de junio de 2020, 10:16 AM

Carlos Hugo Molina, Carlos Javier Cuéllar 

Nuestra preocupación es por la vida, la salud, y el trabajo.
Desde el principio de la Cuarentena por el Covid-19, insistimos como ciudadanos, con cuatro conductas:
1. Planificar y coordinar las acciones entre los 4 niveles territoriales y con la gente. A los políticos les corresponde expresar y ejecutar las respuestas a las necesidades. A la gente, adoptar comportamientos individuales y colectivos para la eficacia de las medidas.
2. Garantizar la información de manera oportuna. Necesitamos la verdad más allá del informe del número de enfermos o fallecidos; cómo estamos y hacia dónde vamos, evitará que sea el rumor quien defina las acciones.
3. Asegurar calidad y equidad en el acceso a los servicios de salud para aquellos que lo necesiten, protegiendo la vida de los más vulnerables. Esto incluye al personal de salud con la dotación de los equipos para que sigan cumpliendo su labor.
4. Fiscalizar el correcto uso de los recursos existentes. Es posible actuar con agilidad y cumplir con las normativas del Estado boliviano. Un acto de corrupción en este momento debiera ser calificado de traición a la Patria y delito de lesa humanidad.
El proceso se ha complejizado, aunque las tareas identificadas siguen siendo las mismas:

Desde el punto de vista de la gestión y gobernanza de la pandemia
1.    Unión de voluntades ciudadanas con espíritu solidario para instrumentar soluciones.
2.    Realización de acciones humanitarias sin intereses ni intromisión político-partidaria.
3.    Movilización de recursos de los sectores que están en condiciones de ayudar
4.    Conformación de equipos multidisciplinarios.
5.    Descentralización y autonomía radical, con actores públicos y liderazgos de la sociedad civil y los productores.
6.    Decisiones basadas en evidencias científicas, en lo clínico y en lo epidemiológico.
7.    Reconstitución del territorio; oportunidad para que la administración del Estado y sus servicios sean más cercanos a la gente; y la producción, innovación, integración y la competitividad, articulen las relaciones y la generación de excedentes,
8.    Protección y reactivación de la economía. Sin reducir el cuidado humano, ¿cuál es el Plan que evitará que la crisis del trabajo, los ingresos y la comida, tenga una solución?
9.    Uso de nuevas tecnologías para mejorar la inserción de la población con el teletrabajo, la telemedicina, el comercio en línea, los servicios y la teleeducación.

Desde el punto de vista de la salud pública
Aprendiendo de las experiencias de otros países, consideremos los errores que causaron el desastre en Lombardía, región asolada por el Covid-19, donde se produjeron la mitad de las muertes de Italia, y de los éxitos en Taiwán, Vietnam, y Nueva Zelandia. La pandemia en Bolivia está en fase de transmisión comunitaria, el virus se dispersa en la gente, es casi imposible trazar un mapa de contagio y el número de casos se incrementa. En estas circunstancias y por la debilidad del sistema, las tareas prioritarias son: 

1. Enfocar los esfuerzos en maximizar los resultados de salud (menor número de enfermos graves y decesos), minimizar el impacto social y económico en la población, y dar una respuesta proporcional a la realidad de cada municipio y sector del país.
2. Independiente del índice de riesgo por municipio, implementar una estrategia que integre de manera eficaz tres líneas de defensa en todo el territorio nacional:
a.    Primera línea de defensa: Prevención y Promoción. Lavado de manos, no tocarse la cara, higiene de superficies, distanciamiento físico, circulación restringida, barbijo en lugares públicos, tienen impacto en la prevención. Campaña en los municipios y comunidad en la vigilancia de aparición y detección de nuevos casos.
b.    Segunda línea de defensa: Detección de casos. Rastrillaje casa por casa (como en Trinidad y Santa Cruz) para detectar infectados sintomáticos, aislarlos y evitar contagios en su entorno. Los pacientes deben ser llevados a albergues para su tratamiento, aumentando la capacidad de hacer más pruebas de laboratorio.
c.    Tercera línea de defensa: Respuesta a los pacientes. Somos consciente de las limitaciones del sistema de salud. La respuesta es aumentar la capacidad en camas hospitalarias, de terapia intensiva y ventiladores mecánicos. Asegurar los recursos humanos y el suministro de medicamentos, insumos, y equipos de protección.
3. Ejecutar un “sistema de alerta temprana” en los 339 municipios para responder a la emergencia de nuevos brotes o el recrudecimiento de los actuales. Es imprescindible la participación de la comunidad con gobernaciones, municipios y la estructura del Estado.
4. Ordenar el sistema de donación de plasma hiperinmune con el establecimiento de una base de datos de pacientes recuperados potenciales donantes y un sistema que la facilite. 

Recordamos que, en el Acuerdo por el Mar, todos los líderes políticos convocados se pusieron de acuerdo, algunos con críticas, pero estuvieron. Vemos que estamos en las puertas de un nuevo acuerdo, esta vez por la Vida. ¡¡El momento es ahora!!
No necesitamos personas excepcionales, con líderes sensibles, será suficiente.

Tags