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Advertencia de spoiler: No es momento de indecisión

Juan Pablo Quiroz Serrano 13/10/2020 05:00

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Es hora de explicarles a todos los indecisos que su indiferencia, antipatía o desinterés no expresa que sean apolíticos, ya sea que les han hecho creer o que quieran engañarse a sí mismos, a lo sumo expresan su animadversión al sistema respecto a los frentes y partidos del espectro político, pero el mismo hecho de que voten así o asá, están mostrando una posición, posición política, de cómo se quiere que se resuelvan los conflictos y cómo se quiere que se instrumentalice el poder, el mismo que puede volverse contra uno, por más que hayas votado blanco, nulo, o directamente no hayas votado, después de las elecciones, todos caeremos en uno de dos sacos, repetir 14 años de ignominia o recuperar la senda democrática.

Según norma, se gana las elecciones a presidente y vicepresidente si el primer lugar supera el 50% de los votos válidos emitidos o si se supera el 40% de los votos válidos emitidos con un margen superior a 10 puntos respecto del segundo, caso contrario, se va al balotaje (2da. vuelta).

Elaboración propia en base a la encuesta Tu Voto Cuenta, del 5 al 8 de octubre de 2020.

La tabla está clasificada en orden de preferencia electoral según la encuesta, la columna 3 muestra el porcentaje total de votos obtenido del muestreo realizado, sin embargo, aplicando lo que indica la norma, es decir, considerar solamente los votos válidos, esos porcentajes suben, siendo los azules los MAS beneficiados (columna 4).

Pero ¿Cómo es que los indecisos benefician al MAS?

La recomposición porcentual, agarra ese 21,6% de NS/NR, blancos y nulos, redistribuyéndolos entre todas las siglas que participan, en la misma proporción en que se recomponen los votos válidos, por ejemplo, el MAS incrementa de 33,6% del total de votos a 42,86% de votos válidos, un incremento de 9,26 puntos (columna 5), esos 9,26 representan el 42,86% de los indecisos (columna 6), es decir, de ese 21,6%.

Por su parte, CC aumenta de 26,8% a 34,18%, un incremento de 7,38 puntos, esos 7,38 representan 34,18% del 21,6% de indecisos, y así sucesivamente para cada sigla.

Al considerar solo los votos válidos, el MAS supera la barrera del 40%, quedando pendiente observar el segundo requisito, la diferencia de los 10 puntos. Inicialmente, la distancia entre el MAS y CC es de 6,8% (33,6% MAS - 26,8% CC) del total de votos, se amplía a 8,67% (42,86% MAS - 34,18% CC) de votos válidos, un incremento de 1,87 puntos, quedando apenas 1,33 para lograr los 10 requeridos para ganar en primera vuelta.

El 33,6% puede ser suficiente para volver al poder, el muestreo fue realizado a nivel nacional, por tanto, el voto en el exterior puede definir ese 1,33% faltante. Así como van las cosas, es decir, con la dispersión del 66,4% de los bolivianos que no queremos que regrese la tiranía, en aritmética electoral, siendo mayoría, decidimos que nos vuelva a gobernar la minoría, ¡y ya sabemos cómo gobiernan!

Es importante hacer notar que esta redistribución simplemente es aritmética, una vez que se aplica la norma, los números se comportan en función a las decisiones e indecisiones de cada uno, que sumados dan el total, así, uno puede desperdiciar su valioso voto, pero sus consecuencias las sopesará por muchos años, ya que sabemos lo difícil que es sacar a ese régimen una vez que llega.

Resulta claro entonces por qué la élite azul ha implementado su estrategia de proscribir a la política, a los partidos de oposición y a cualquiera que ose disentir contra el narcotráfico y el abuso de poder, cualquier intento de reivindicación de derechos de cualquier sector que no sea el cocalero o afín, era motivo de persecución y defenestración, de manera tal que, si venía de la oposición era político, si venía de sus corrompidos movimientos sociales, eran reivindicativos.

Esas represalias han tenido eco, atemorizando al electorado, asumiendo que lo que es político es malo, generando un sentimiento de repulsión contra este; un claro resultado es el elevado porcentaje de votos blancos, nulos, no saben o no responden, de los cuales están cosechando y por ende celebrando por el beneficio que les implica, además del voto consigna de ese 33,6% aprovechándose de la ignorancia de las áreas rurales y periurbanas y su típico toque de dictadura sindical.