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Al “verrés”

Juan José Toro M 19/11/2020 05:00

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A ver... a ver… ¿qué es lo que tiene Arce en su haber? Después de la ineludible posesión de ministros, vino el anuncio del pago del Bono Contra el Hambre… muy bien… es promesa electoral y debe cumplirse. ¿Y después? …

Y después está Evito -a quien le digo “asicito”, no por bonito, sino porque así las rabietas Evito- que es el que ha concitado la atención mediática porque movilizó masas y reporteros hasta la frontera para cubrir, en sonso y en directo, su poderoso retorno al poder… ¿al poder?.. Sí… al poder porque, como bien dijo Mel Brooks, ¡qué bueno es ser rey!

Sentado en cato/trono chapareño, ahí está Su Gracia ejerciendo su mando y haciendo noticia porque él es quien dicta agenda, nombra ministros y premia a sus abogados, los que, según el mismo dijo, son los que le arreglan sus entuertos.

De Arce se escucha poco, salvo que sigue dando clases -¡tan tierno el pobrecito!-, así que los periodistas deben buscar noticias en otras partes. Afortunadamente, si el “presi” no da de qué hablar, ahí están sus ministros, igualitos que los de la selección boliviana. A su juicio, son los mejores de la esfera interplanetaria en la que pronto estaremos librando guerras civiles. Son los mejores de su rama. El de Economía, que es el que debe librarnos de la crisis que ya ha comenzado a succionar nuestras almas, cual inclemente dementor, es una eminencia en su área. Catedrático y teórico de las ciencias exactas, pronto demostrará por qué fue elegido por quien fuera “el más mejor” ministro que manejó la plata del país.

Pero el mejor de todos es el de Educación. Sí… el de Educación que le hizo tanto honor a su cartera que se nota que no es él quien hace al cargo, sino que es el cargo el que le hace a él.

Es que estamos hablando de educación y… ¿vieron la suya? Profusión de carajos en un país que ni mar tiene. Y es que, como saben los que saben, carajo no es precisamente una mala palabra sino que es la canastilla que el vigía tenía en las embarcaciones, en lo alto del palo mayor. ¿Quién dijo que carajo quiere decir pene? Nooooo… lengua muerta es, pues.

Y es que, claro, tratándose del MAS, la realidad funciona, no al derecho, sino al “verrés” -con la complicidad de los abogados, pues-. Si no… ¿qué hacen cocaleros en cargos de lucha contra el narcotráfico?

Entonces, si los masistas se meten en un coliseo y se sacan la bosta por los espacios de poder, esas no son pugnas; es decir, peleas, batallas, enfrentamientos o confrontaciones. Nooooo… para nada. Ya lo dijo doña Marianela, la de descolonizador sombrero: no son pugnas… son “deliberaciones intensas”.

A ver… ¡eso es filosofía para anotarla en su haber!.. ¿verdad, ministro de Educación? El resto es cualquier defecación.