Opinión

Alemania: el orden y la prosperidad

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18 de agosto de 2017, 4:00 AM
18 de agosto de 2017, 4:00 AM

Alemania es, sin duda, un país que disfruta de una economía que parece dar respuestas satisfactorias a las necesidades y expectativas de los diversos sectores sociales y de un sistema político estable y previsible. Aquella no ha sido perturbada por las turbulencias y retrocesos que, desde 2008, han soportado otras economías europeas. El segundo no ha sido afectado por el populismo de derecha que tanto preocupan en otros países, como Francia y Gran Bretaña.  

En este clima, la canciller Ángela Merkel se apresta a tomar por cuarta vez las riendas del Gobierno alemán después de las elecciones parlamentarias programadas para el 24 de septiembre próximo. Esto será posible si se mantienen hasta entonces las tendencias en el comportamiento electoral detectadas en últimas encuestas. Según un sondeo de Politbarometer, la canciller -a la cabeza de la coalición entre la Unión Cristiano Demócrata (CDU) y la Unión Socialcristiana de Bavaria (CSU)- arrastra en su favor el 40% de las intenciones de voto. Por su parte, Martín Schulz, el popular líder del Partido Socialdemócrata (SPD), arrastra a un 24%. Otras cuatro agrupaciones menores, la Izquierda, los Verdes, el Partido Liberal (FDP) y la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), consiguen apoyos de alrededor del 8% cada uno. 

Si estas preferencias persisten hasta el 24 de septiembre, Angela Merkel estará en condiciones de ser consagrada canciller por un nuevo periodo legislativo de cuatro años. Habida cuenta de que los votos previstos en favor de las dos formaciones demócrata-cristianas no aseguran una mayoría absoluta en el Parlamento, no se descarta la formación de una nueva ‘gran coalición’ entre aquellas y los socialdemócratas. Una coalición de este tipo ya fue puesta en práctica en las últimas legislaturas.

En febrero, los primeros sondeos después de la elección de Martin Schulz como líder del SPD, dieron a este una ligera ventaja sobre la actual canciller; sin embargo, con el transcurso del tiempo los ímpetus del carismático dirigente se fueron desvaneciendo. A pesar de ello, en recientes declaraciones no descartó la posibilidad de revertir las tendencias del electorado. “Todo es posible hasta el último momento”, dijo. 

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