En la última década Bolivia se transformó en un relevante y respetado exportador de carne bovina en el contexto sudamericano. De acuerdo con informes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en 2015 las ventas de productos cárnicos al mercado externo apenas representaban ingresos por cerca de $us 8 millones. Para el 2025, 10 años después, las exportaciones de carne permitieron generar $us 203,1 millones.
La carne boliviana fue comercializada el año pasado en los mercados y supermercados de 17 países, pero los asiáticos se convirtieron en elementos clave para el despegue y aumento de la exportación de los productos cárnicos. La apertura sanitaria con China, sumado a su alta demanda, ha incentivado la tecnificación y expansión del sector en Bolivia, especialmente en Santa Cruz y, en menor proporción, de Beni. De acuerdo con informes del INE, en 2024 el mercado chino recibió el 67,5% del valor exportado, mientras que Hong Kong compró otro 25,1%.
Las gestiones para captar nuevos mercados continúan en crecimiento, como se evidenció en los últimos meses con el ingreso a Egipto y con la habilitación de tres frigoríficos para exportar a Paraguay. Además, se buscan acuerdos para abastecer al norte de Chile.
El crecimiento de la producción cárnica boliviana se debe, en gran medida, a la inversión en tecnología y en la dedicación de los productores pecuarios cruceños en trabajar por el mejoramiento genético del hato ganadero.
Los resultados están a la vista. En la vigésima sexta versión de Agropecruz, feria especializada en el sector agropecuario, con predominio de la ganadería, se observa el potencial y la fortaleza de las razas Brahman, Gyr, Girolando, Sindi, Nelore y Nelore Mocho, que son criadas en 63 cabañas cruceñas y que participan en este importante evento que crece en volumen, tecnología y negocios en Fexpocruz.
Un ejemplar de la raza Nelore, Jaron, destacó como el más pesado de la feria de este año con 1.235 kilos. Estuvo seguido por Satoshi, con 1.155 kg, y Mr. Emir, con 940 kg. Son animales de alto valor genético y de avanzada tecnología que es exportada a diferentes países, entre ellos Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú.
Con la incorporación de nuevas tecnologías en el sector ganadero se busca mayores rendimientos y desarrollo de los ejemplares en menos tiempo y espacio. Por ejemplo, en el Chaco, con la ganadería tradicional, un novillo demora unos cuatro años para alcanzar un peso de 150 kilos. Sin embargo, con el mejoramiento genético un novillo puede alcanzar más de 200 kilos en un tiempo aproximado de 18 meses. Estos elementos, de acuerdo con los expertos, inciden en la calidad de la carne.
Esta nueva versión de Agropecruz, que fue inaugurada este miércoles por el presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, es una vitrina para la exposición de la genética y la demostración de la tecnología que se invierte en la ganadería. Esta feria representa la imagen y el desarrollo alcanzado por los productores del campo cruceño que aportan en la generación de alimentos, en la creación de fuentes de empleos y en aumentar el ingreso de divisas para el país. Estos logros son, en los hechos, como ganar medallas en el exterior: prestigio que luego se traduce en beneficios económicos para el país. Exportan productos, ingresan recursos. Si no contáramos con el mejoramiento genético, no tendríamos la posibilidad de generar las divisas que tanta falta hacen.
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