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Analizar las causas, imprescindible

Raúl Parada H 1/9/2021 05:00

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Entendamos la causa de una acción, como el fin último por el que nos movemos o ejecutamos algo y en otro sentido, resulta el motivo por el que actuamos o se origina un efecto, siendo el fundamento por el cual adquirimos un derecho. Ahora, tanto en lo social y político, como en lo jurídico, ese fin o motivo debiese ser legítimo y/o lícito.

Dicho esto y siendo que ciertos hechos poselecciones 2019 son catalogados de forma aislada por el actual gobierno, como ilícitos o supuestos delitos, corresponde establecer si resulta necesario en una investigación seria, identificar las causas que originaron tales acciones. Ej. Las protestas y enfrentamientos ocurridos el 2019 contra el gobierno de Morales, hoy señalados como golpe de Estado, estaban justificados y provocados por un devenir de hechos anteriores, catalogados de ilícitos e inconstitucionales, o no?. La verdad histórica demuestra que se incumplió la CPE que limitaba la reelección; que se buscó reformarla sin justificación necesaria mediante un forzado referéndum vinculante en 2016 y que no obstante haber ganado el NO a la reforma, en las elecciones de 2019 el presidente se repostuló en contra de todo lo anterior, registrándose finalmente múltiples observaciones que evidenciaron un fraude electoral, confirmado por el Informe final y vinculante de 36 expertos de la OEA, a solicitud del mismo gobierno. Por tanto un entendimiento racional del caso nos dice que ante hechos ilícitos y ruptura constitucional, surgen reclamos legítimos cuya causa tiene motivos lícitos para que se restituya la licitud y el derecho.

¿Acaso la protesta civil, la renuncia de Morales y el gobierno transitorio donde consecuentemente hubieron fallecidos, surgen solos por una supuesta ocurrencia de golpear, o por el contrario nacen a consecuencia de previas actuaciones ilícitas e inconstitucionales conformando su causa principal? Si esto es cierto, ¿corresponde acusar solo a una parte (oposición al MAS) por los enfrentamientos y fallecidos, o también investigar, juzgar y verificar el grado de responsabilidad del gobierno de Morales como actor desencadenante de convulsiones sociales?

Dicho de otra forma, si Morales y su gobierno no hubieran cometido estos actos vulneratorios a los principios constitucional y democrático, ¿hubiesen habido las protestas y enfrentamientos del 2019 que lo llevaron a dimitir?. Si la respuesta lógica es NO, podemos afirmar, que no es jurídicamente aceptable omitir la investigación de graves hechos que causaron y motivaron la resistencia del 2019 como atenuantes, sencillamente porque habría un error de entendimiento integral en el problema jurídico del supuesto caso Golpe, llevando inmediatamente a obviar el test de igualdad vulnerando su principio y un sinnúmero de derechos y libertades, así como el valor justicia como fin último de nuestra CPE. Sería una aberración histórica del juzgamiento, al prescindir y distorsionar los métodos de interpretación teleológico, histórico y sistemático.

Lo que hace el actual gobierno comunicando medias verdades, obviando maliciosamente los previos y detonantes actos del gobierno de Morales, utilizando a su antojo la fiscalía y el sistema judicial, es parcializado, antijurídico y violatorio de toda la parte dogmática de la CPE, lo cual hace inviable esta forma de gobernar atentando contra la convivencia pacífica de un país, peligrosamente polarizado

Raúl Parada H. / Abogado Constitucionalista

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