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13 de mayo de 2018, 4:00 AM
13 de mayo de 2018, 4:00 AM

Soy Sartre, un simple vendedor de libros que sin querer me ha tocado surfear entre un sinfín de páginas y la vida. Honestamente no veo mucha diferencia entre ambas cosas y es más, se mezclan a tal grado que me es indistinto determinar cuál es cual. Y aquí estoy, frente a un descuartizador de ideas que me mira como a una presa, pone un aparato sobre la mesa que luego vomitará despiadadamente todo lo que trague, es obvio que este señor no tiene algo más importante que hacer. 

– Sr. Sartre, ¿qué piensa de la vida? 

– (Grandilocuente…) En mi conveniencia, la vida es una torta incompleta cuyos faltantes me han sido negados por alguna razón, y que las asemejo a universos paralelos que están ahí y que toma un tiempo encontrarlos. 

–¿Influye en algo no tener acceso a esos universos paralelos? 

–No es algo que me quite el sueño, pero pienso que al final me ayuda a satisfacer mi ego y algo de morbo con ese sabor agridulce del conocimiento. 

-¿Y todo eso para qué? 

–No hay un destino ni un gran propósito en todo esto, todo es producto de un cóctel de caos, algo de necesidad y conveniencia personal. Si al final alguien le encuentra sentido a eso, no seré yo quien lo diga.

-Hábleme del significado de esos universos paralelos que has ido escudriñando en el tiempo.

-Recorrerlos me da náuseas y ganas de vomitar, dada la alta radiación de estupidez a la que me veo expuesto, de hecho deberíamos tener trajes especiales que nos protejan de aquello.  Suena absurdo… ¿pero no son al final lo absurdo y la estupidez hilos conductores de la historia? ¿No son decisiones de algunos que han ido haciendo cada vez más pequeña la torta de información que me corresponde y que ha llegado a afectar mis decisiones? Mmmm… hay  muchos argumentos que he escuchado para justificar ese cercenamiento y muchos de ellos asociados con lo apócrifo; sinónimo de falsedad y hasta prohibido, aunque en lo personal prefiero asociarlo con: incómodo o vergonzoso, y ojo, eso va más allá de lo estrictamente religioso, pero bueno… es la percepción de un simple vendedor de libros. 

-Háblame más de lo apócrifo.

-Lo apócrifo ha sido una sombra prestada en mi vida y una cuestión que ha ido cincelando mi modo de ver al hombre, que muchas veces está cegado por tantas cortinas que le impiden ver más allá. Esto es entendible en cierto modo… lo apócrifo te lleva a terrenos inestables y mares tormentosos, pero al final te aclara las ideas o te forja algún credo, no sé si a eso llamarle verdad, que suena demasiado pretensioso o desahogo intelectual que me parece más honesto. 

-¿Tiene el conocimiento de lo apócrifo alguna utilidad? 
-No sé y tampoco me interesa, simplemente veo que el entender algo de aquello, pone en evidencia un nivel de mutilación y castración mental que la veo reflejada en tus ojos…

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