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Atrévanse y verán

EL DEBER 15/10/2019 03:00

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Era una fría noche de marzo de 1944 y cientos de oficiales británicos efectuaban una masiva fuga desde el campo de prisioneros alemán Stalag Luft III, ubicado a unos 160 kilómetros de Berlín. 

La prisión era una de las más seguras ya que estaba diseñada para encerrar a oficiales enemigos, por lo que el miedo a ser atrapados durante el escape era alto y sus posibilidades de éxito bajas; sin embargo, el deseo por libertad era mayor.

 El plan se basaba en el sencillo principio que si el número de presos que huían era suficientemente grande, los guardias no podrían contener a todos, y muchos lograrían escapar. En la gesta, y a pesar de sufrir muchos contratiempos, 76 pilotos de la Real Fuerza Aérea lograron escapar a través de Harry, uno de los tres túneles que excavaron, sirviendo años más tarde de inspiración para la película La Gran Evasión.

Mientras tanto, y de acuerdo a datos proporcionados por el Ministerio de Economía y Finanzas, en nuestro país al año 2017 existían 360.016 empleados del sector público central y niveles sub-nacionales de mayoría oficialista, cuya voluntad política es prisionera del actual gobierno, viviendo bajo permanente temor de represalias, incluyendo la pérdida de sus puestos de trabajo. 

Si consideramos que, según el INE, la familia promedio en el país consta de 3,82 personas, y de éstas el 66% son mayores de 18 años y por ende en edad de votar, la administración vigente tendría un total de 907.672 de votos cautivos, cifra que representa un 12% del padrón electoral, y que curiosamente es muy similar a los 991.092 militantes que, de acuerdo al TSE, tiene inscrito el partido de gobierno. Por su solo tamaño, las decisiones que tome este inmenso sector de la sociedad en la próxima elección serán decisivas en el resultado de la misma.

Así como aquellos valientes soldados ingleses, todos los funcionarios públicos, incluidos maestros, médicos, policías y militares deben luchar por vencer sus temores y con coraje recuperar su libertad de conciencia. Escapar y huir de tus opresores no es solo un anhelo sino incluso un derecho. Uno de los primeros en plantear formalmente la legitimidad de huir del encierro fue el teólogo y filósofo jesuita Francisco Suárez en el siglo XVII, quién justificaba el escape como un derecho natural cuando la pena era muy cruel, y ¿qué más cruel que no tener libertad de conciencia?. Aún hoy, en pleno siglo XXI, países como Bélgica, Austria y Alemania no penalizan los intentos de fuga con sanciones adicionales.

Tal como los guardias alemanes no pudieron contener a todos los presos, será imposible para este régimen castigar y despedir a centenas de miles de personas que hoy tienen como rehenes políticos, como tampoco podrá un futuro gobierno reemplazar a todos pues es material y logísticamente inviable. En momentos en que algunos sectores, motivados por la desesperación y el temor, promueven el mal llamado voto útil por candidatos de muy dudosa reputación, y en medio de rumores de presiones a votar por los candidatos del oficialismo, nuestros servidores públicos tienen el derecho y el deber de “huir” en masa y votar libremente, si se animan, ellos serán el verdadero voto útil. Esperemos que recuerden que El Señor no nos ha dado espíritu de cobardía sino de poder. Atrévanse y verán.