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Auditorías pendientes

Humberto Vacaflor Ganam 15/10/2019 03:00

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Cuando este gobierno se haya ido, o el cocalero que lo encabeza haya sido sometido a un juicio de responsabilidades, el trabajo que les espera a los auditores será abrumador.

Será como abrir una carpeta de pecados de unos cuarenta gobiernos, porque los montos de dinero que manejó son equivalentes a esa cantidad de gestiones del pasado. Pero de unos cuarenta gobiernos ladrones en serio.

Pocos han prestado atención a que desde 2006 hasta ahora, el gobierno del cocalero ha destinado a “Comunicación” la impresionante suma de 4.000 millones de dólares, según la recopilación de datos hecha por José Luis Parada.

Resultado de eso, según calcula un diario de Cochabamba, el gobierno del cocalero cuenta ahora con 100 medios de comunicación de su propiedad, contando los que figuran como propiedad del Estado, los de las “organizaciones sociales”, los manejados por agentes de Irán, los que se han cobijado bajo su millonario manto de publicidad, etc.

Con esos 4.000 millones podía haber hecho una oferta para comprar la BBC de Londres, o la VOA de Estados Unidos, la Radio Exterior de España, pero ha preferido, como se puede observar, invertir ese dinero en medios autóctonos, además de comprar algunas conciencias, solo las necesarias, enriquecer a algunos seguidores, como un famoso trotskista convertido ahora en atrevido emprendedor capitalista, y otros, que se dan por minucias.

Los auditores del partido de gobierno deberán preguntarse, si es que tuvieran tiempo, qué pasó con los incendios forestales, la causa de la debacle del cocalero. Aquí, los auditores deberán revisar cuánto dinero pagaron los aspirantes a cocaleros para recibir las tierras que debían incendiar.

Las cosas se complicarán cuando deban auditar qué pasó con las 2.700.000 hectáreas que recibieron hasta ahora los actores de los “asentamientos”, y preguntarse cuánto aumentó la producción agrícola con esa invasión.

Para no hacerles muy difícil la tarea, les adelanto que esas 2.700.000 hectáreas no produjeron ni una sola cebolla, ni una papa, ni una yuca, nada. Lo único que aumentó después de esa “colonización” fue la cantidad de alimentos importados de Perú.

Y es probable que se caigan de nalgas cuando adviertan que la tierra usada por la agroindustria cruceña cubre 2.500.000 hectáreas, que le sirven para producir 70% de los alimentos que se consumen en el país.

En fin, que los auditores tendrán mucho trabajo. De nada servirá que despotriquen contra la Contraloría, porque es una institución que goza ya de trece años sabáticos.