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La constante migración hacia el municipio de Santa Cruz de la Sierra genera un índice de crecimiento que lo ubica en el puesto 14, según estudios estadísticos internacionales. Con cerca de 2 millones de habitantes, esta ciudad es cabecera de una extensa área metropolitana que abarca seis municipios en condiciones prácticamente de conurbación y dependencia hacia nuestra capital, que enfrenta hoy grandes desafíos. 

Este crecimiento demográfico desproporcionado demanda una estructura urbana planificada. Como respuesta, la gestión del alcalde Percy Fernández, hasta 2016, ha venido desenvolviendo sus planes, programas y proyectos, enmarcados en los planes de desarrollo Nacional (Sisplan), departamental (PDD) y, más específicamente, el Plan de Desarrollo Municipal (PDM) y el Plan de Ordenamiento Territorial (PLOT). A partir de 2016, la planificación se enmarca en el Sistema de Planificación Integral del Estado (SPIE, Ley 777), que define la Planificación Estratégica a nivel nacional con carácter vinculante para el cumplimiento de la Agenda Patriótica 2025. Estos planes basan su accionar dentro del Plan Territorial de Desarrollo Integral (PTDI) para el cumplimiento de los 12 grandes desafíos de gestión, a corto y mediano plazo; proyectando el desarrollo del municipio para su crecimiento y administración a largo plazo.

El PTDI ha sido producto de talleres participativos con dirigentes vecinales de los distintos distritos municipales e instituciones representativos, plasmando las necesidades actuales del vecino. El PTDI ha determinado los siguientes pilares dentro de los planes y desafíos para el desarrollo urbano 2016-2020: 1) Construir una ciudad saludable, segura, educada y humana. 2) Ciudad con obras para todos. 3) Desarrollo urbano sostenible. 4) Revitalización del ordenamiento urbano. 5) Salud gratuita para todos. 6) Protección, conservación y valorización del medioambiente. 7) Desconcentración de infraestructura y servicios administrativos. 8) Conservación de las tradiciones y costumbres cruceñas e integración cultural. 9) Seguridad ciudadana. 10) Plan de movilidad urbana. 11) Gestión del área metropolitana. 12) Gobernabilidad y gobernanza.

También es importante mencionar que la ley 341, de Participación y Control Social, establece el ejercicio del control social a la gestión pública en todos sus niveles por parte de la sociedad civil. Con esta normativa, el pueblo, que experimenta de primera mano la realidad urbana, es una fuente de retroalimentación para la verificación de los planes de la ciudad. Esta ley señala que esa labor corresponde a los sectores sociales, juntas vecinales y sindicatos legalmente establecidos. Es decir, la opinión del pueblo cuenta, no solamente la visión de ciertos grupos intelectuales o políticos, como sucedía en décadas pasadas.

Como gobierno municipal, estamos convencidos de que la planificación urbana es un área vital para garantizar el desarrollo efectivo y sostenible de la ciudad. Esta es la base fundamental para repensar, renovar y reactivar la ciudad para lograr una transformación tangible en la estructura y el funcionamiento urbano. Así como para impulsar la cultura, el rescate de los valores, la identidad ciudadana y las condiciones óptimas para el mejoramiento de la calidad de vida de todos los ciudadanos; visión que viene desarrollando el alcalde Percy Fernández.  

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