8 de junio de 2022, 4:00 AM
8 de junio de 2022, 4:00 AM


Indignación, incredulidad y rabia provoca la desatinada actuación de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (Felcn) en el aeropuerto de Viru Viru, que destruyó obras de arte de la reconocida artista Ejti Stih, porque supusieron que se trataba de droga cuando vieron que sus canes adiestrados se detuvieron frente a los cuadros que debían ser enviados a Europa.

A los perros les llamó la atención el olor de la pintura, como ocurre con todos los óleos sobre lienzo que tienen un olor particular, y a los efectivos antidroga de Viru Viru no se les ocurrió mejor idea que cortar con cuchillo nada menos que cuatro pinturas buscando una droga que obviamente no encontraron.

La inverosímil escena es tan absurda, propia de la ignorancia más inesperada y la barbarie humana que en pleno siglo XXI aún es visible, que jamás se le hubiera ocurrido a un guionista o director de película; y tuvo que ocurrir en la realidad y nada menos que en Bolivia, para vergüenza de muchos de sus habitantes que aun se preguntan ‘¿qué hemos hecho para merecer tanta estupidez amontonada?’

La obra de Ejti Stih viajó a Europa para ser presentada en varias exposiciones. La artista explicó que todos y cada uno de los cuadros tenían autorización y certificado del Ministerio de Descolonización, Descentralización y Cultura, y que ella acudió personalmente al aeropuerto con el despachante de aduana para explicar que se trataba de pinturas.

Sin embargo, de nada sirvieron las explicaciones y los certificados del Gobierno, los funcionarios tajearon los cuadros abriendo tres cortes en cada uno, a manera de ventanas cuadradas que se hicieron buscando seguramente cocaína o quien sabe con qué motivación.

Ejti Stih es una artista plástica de Santa Cruz, de origen esloveno que vive desde hace 40 años en Bolivia, y no solo su obra, sino su compromiso y sus iniciativas culturales la han convertido en un referente de orgullo boliviano y alto reconocimiento internacional.

Ella expondrá más de 100 obras suyas en varios países de Europa durante cuatro meses, y los cuatro cuadros cortados eran parte de esa muestra que visitará museos de Italia, Austria, Eslovenia y otros lugares.

Quizá sería una buena idea incluir los cuatro lienzos cortados en sus exposiciones en el viejo continente. Así, los visitantes de sus exposiciones y medios de comunicación se preguntarán qué pasó en esas cuatro obras, y entonces la respuesta y explicación que se daría es que la fuerza antidroga del gobierno de Luis Arce y el Movimiento Al Socialismo de Evo Morales en Bolivia, los cortó con un cuchillo antes de salir de Santa Cruz de la Sierra, solo porque unos canes se detuvieron por el olor de las pinturas y los efectivos creyendo que era droga acuchillaron los lienzos como se corta un alijo de cocaína.

Y mientras tanto, en el país del revés y los peores absurdos inimaginables, el director de la Felcn, José Illanes, dijo que se ha dispuesto una investigación, que buscará contactarse con la artista para que aclare cómo y en qué circunstancia encontró los cuadros dañados.

Illanes deslizó que la también la Aduana Nacional y la seguridad de la línea aérea, y no solo la Felcn, realizan la revisión del material que es enviado por vía aérea a otros países.

El daño ya está hecho, pero más que la artista quien pierde por ese acto despreciable es la Policía Boliviana con su unidad llamada Felcn, que suma una estrella más a su dudoso ‘cuadro de honor’ que la hace tan criticada y rechazada por la población.

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