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Blanca Nieves y el capitalismo

Oso Mier 20/11/2020 05:00

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Luego de mucho tiempo, volví a ver a mi suegra leyendo el periódico. Hacía tiempo que no salía al patio - en realidad al canchón que yo barro todas las mañanas - y ni el periódico, el ausente que se había perdido todas las mañanas.

A esa hora, era raro verla a mi suegra despierta, porque ¡miechi! duerme todo el día mi vieja amada, desde que yo hice un tutorial de comida típica y cocino todas las mañanas.
Al abrochar la primera charla de la jornada, me contó que de niña había actuado en su escuela y participado en Blanca Nieves. Deduje que por su tamaño, sería uno de los 7 enanitos, pero me contó que fue la bruja mala aprovechando que tenía un puchichi en su nariz y fue fácil maquillarla.
Con ese currículo me contó que le hablaron 10 años después los de la frater del barrio, para interpretar el papel protagónico de 
La Bruja de la Blanca, que era de una pitonisa infiltrada de la DEA que buscaba información sobre tráfico de drogas en Bolivia que manejaban siete narquitos.

- ¿Pero a qué se debe todo ese su relato? Le pregunté.

- Porque estoy contenta porque, en primer lugar, se repondrá el Ministerio de Culturas y seguramente el Estado reactivará el teatro conjuntamente a los empresarios privados, porque en el paquete de requerimientos para reactivar la economía del país, logrará fondos para reactivar el teatro.

- ¿Y desde cuando se preocupa por el teatro?

- Como dijo Marx: “Un país sin teatro, si no está muerto, está moribundo”, me dijo.
Eso no dijo Marx.

- Que me importa pero yo volveré a actuar, así sea con capitales del capitalismo o teorías del marxismo, pero esta vez no me pierdo de interpretar a Blanca Nieves que se salvó de Covid 19 con una vacuna china falsificada a los rusos.

Los delirios de mi suegra me hicieron pensar que el teatro tiene que ser reactivado. Es hora de que la cultura sea impulsada, porque basta de ser tan quijotes para querer vivir por amor al arte. Hay que vivir por amor al país y sus valores. Empezamos bien reponiendo el Ministerio de Culturas, ahora falta lograr que dicha cultura sea parte de la canasta familiar de todos los bolivianos.