Opinión

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¿Bloque único?

Williams Herrera Áñez 10/2/2020 03:00

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El Comité pro Santa Cruz no logró conformar el bloque único para hacerle frente al MAS. Aunque todos los candidatos fueron al encuentro, no se avanzó por la sencilla razón de que todos tienen el legítimo derecho de terciar en las elecciones y se consideran presidenciables y ganadores. Tampoco las plataformas ciudadanas, que proclaman neutralidad, han podido unirse y cada una tiene su visión de unidad y de la realidad.

El bloque único debería darse, más si entre las ofertas electorales no hay diferencias entre Jorge Quiroga, Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho, Chi Hyun Chung, y Jeanine Añez. El problema es que todos quieren gobernar y dicen tener la fórmula mágica para resolver los problemas nacionales. Quién es quién para pedir que renuncie a quién.

El bloque de unidad se podría conseguir con elecciones primarias abiertas, donde los ciudadanos elijan al candidato o alianza que debería encabezar la oposición al MAS en las elecciones generales. En Argentina, por ejemplo, existen las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) donde eligen a sus candidatos y sirven para medir las preferencias del electorado, como ocurre en EEUU.

En Bolivia, en cambio, tenemos elecciones primarias ‘cerradas’, que deben llevarse a cabo con todos los militantes de los partidos y las alianzas registradas en el padrón electoral. La Ley debió reconocer elecciones primarias ‘abiertas’, de modo que en el proceso intervengan no solo los militantes, sino también ciudadanos sin partido. Estas elecciones abiertas serían ideales para, por ejemplo, elegir a un solo binomio presidencial y con ello un verdadero bipartidismo político.

La Ley de Organizaciones Políticas solo reconoce las primarias cerradas para los candidatos a presidente y vicepresidente del Estado a realizarse en las elecciones generales de 2025. Y los partidos políticos o alianzas elegirán a su binomio en un proceso electoral primario, obligatorio y simultáneo convocado por el Tribunal Supremo Electoral, a realizarse 120 días antes de la emisión de la convocatoria para las elecciones generales, con participación exclusiva de la militancia de organizaciones políticas.

Los partidos y las alianzas tendrán que inscribir uno o más binomios ante el Tribunal Supremo Electoral, hasta 60 días antes de las primarias. Y estarán habilitados para participar todos los militantes de los partidos y de las alianzas registrados en el padrón de la organización política a la que pertenecen.

La Constitución establece que el Tribunal Electoral es responsable de organizar, administrar y ejecutar los procesos electorales y proclamar sus resultados, incluyendo el proceso eleccionario de las primarias en los partidos políticos y alianzas que lleguen a conformarse y empadronarse. También prevé que la elección interna de dirigentes y candidatos de las agrupaciones ciudadanas y de los partidos políticos, serán reguladas y fiscalizadas por el Órgano Electoral, que garantizará la participación igual de hombres y mujeres (artículos 26 y 210).

Con las elecciones abiertas además se permitiría que el ciudadano ejerza su derecho político de postularse a algún cargo público como senador, alcalde, concejal, asambleísta, etc. La Ley de Organizaciones Políticas tiene que reglamentar y desarrollar el artículo 26 de la Constitución, cuando establece que “todos los ciudadanos tienen derecho a participar libremente en la formación, ejercicio y control del poder político, directamente o por medio de sus representantes, y de manera individual o colectiva”. En general, tiene que garantizarse la democracia interna, la alternabilidad, la conformación de alianzas y la renovación de los liderazgos, también erradicar el caudillismo, el autoritarismo y el prebendalismo en los partidos políticos.