Escucha esta nota aquí


Bolivia va con mucho retraso en la planificación del uso de la vacuna contra el Covid-19; mientras algunos países de la región, como Chile, ya recogieron el cargamento de vacunas y se aprestan a comenzar a aplicar el inyectable este viernes 25, en el nuestro el gobierno de Luis Arce sostiene, sin dar certezas de ninguna precisión, que llegarán el primer cuatrimestre de 2021

Esa constatación se da precisamente en días en que los casos positivos de Covid-19 subieron por encima de 1.000 en el país, un nivel que no se veía sino en la etapa más dura del contagio de la primera ola, en el mes de septiembre.

Los médicos han alertado que es tarde esperar al primer cuatrimestre, considerando que el repunte del contagio tiene una curva ascendente preocupante en estos días.

El Gobierno nacional ha dicho que los departamentos de Santa Cruz y La Paz serán los primeros en recibir la vacuna contra el Covid-19, pero ese anuncio no representa ningún avance incluso en la mera planificación del uso de la vacuna.

Por ahora, las autoridades se encuentran aún en la etapa de compartir experiencias de las regiones para hacer frente a la pandemia, y lo único que se conoce del plan de vacunación es que se comprará aproximadamente 6,5 millones de dosis que se distribuirá entre la población mayor de 18 años, así, en genérico.

La viceministra de Vigilancia Epidemiológica, María Renee Castro, informó que el gobierno está hablando ‘con absolutamente todos los laboratorios productores de vacunas’, pero algo concreto aún no se conoce.

Lo que sí se conoce desde mediados del año que concluye es que el 20 por ciento de las dosis requeridas para vacunar a la población del país será prevista a través del mecanismo Covax, como ocurrirá con todos los países de la región en virtud de convenios internacionales de salud.

Pero a qué empresas productoras se comprará la vacuna, en qué cantidades, precio y plazos de entrega, es algo que nadie sabe en Bolivia, y mucho menos está armada la compleja logística de traslado aéreo bajo condiciones muy especiales de refrigeración y almacenaje.

El presidente del Colegio Médico de Santa Cruz, Wilfredo Anzoátegui, ha observado que los profesionales de salud no tienen conocimiento sobre los preparativos del Ministerio de Salud o los Sedes regionales para recibir o guardar los inyectables en temperaturas bajo cero.

Es más, ni siquiera se ha identificado hasta ahora qué grupos de población recibirán las primeras dosis de vacuna, así como tampoco se ha elaborado la lista de establecimientos de salud donde se la aplicará. En pocas palabras, Bolivia está en pañales en la planificación de la vacuna contra el Covid-19.

Aquel tradicional signo tan característico de la identidad boliviana que se lleva en la sangre para hacer todo al último momento, como cuando se establecen plazos para inscripciones y registros y la gente espera al último día para hacer largas colas en el filo mismo de las últimas horas, no es exclusivo de la población, sino también de los Gobiernos, que si bien son parte de ese mismo pueblo tienen una responsabilidad mayor cuando están en función de autoridades de quienes dependen, como en este caso, decisiones trascendentales relacionadas con la vida o la muerte, la salud o la enfermedad.

Así estamos, y tendremos que pasar quien sabe cuántos meses observando atónitos cómo en prácticamente todos los países vecinos se aplica la vacuna, mientras nosotros seguiremos esperando que corra ‘el primer cuatrimestre’ sin tener ninguna certeza. Todo ‘a la boliviana’.

Comentarios