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OPINIÓN

Bolivia tiene un aporte social y político para enfrentar la pandemia

Carlos Hugo Molina 5/5/2020 03:00

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Este momento es para actuar sobre certezas, no se puede improvisar ni hay margen para los ensayos. En materia médica, dependemos de los profesionales que nos cuidan y, a nivel mundial, de los científicos que están buscando los tratamientos y las vacunas.

Sin embargo, en materia social y política, en Bolivia tenemos 4 instrumentos verificados que pueden ser de un valor extraordinario si terminamos de convencernos de que éste es el momento que debemos utilizarlos para apoyar al sistema de salud y al de prevención y cuidado social. A ellos se suman otros que complementan la capacidad de acción.

1. La Participación Popular facilitó los instrumentos a la gente para que las organizaciones se pongan de acuerdo y trabajen colectivamente para construir el futuro.

2. El municipio, articulando con el departamento y el nivel nacional, es la unidad de planificación territorial con poder para concertar con los actores de su jurisdicción y desarrollar salud, educación, producción, turismo, sostenibilidad y economía.

3. Las ciudades intermedias, 51 municipios/ciudades que tienen población entre 20.000 y 100.000 habitantes que, al estar distribuidas en todo el territorio nacional, deben convertirse en centros de referencia médica, nodos de servicios y producción en favor de la población, y articulación de las funciones del Estado.

4. Finalmente, las mancomunidades municipales, instrumento boliviano de planificación, rearticulación del territorio, fortalecimiento de la sostenibilidad y los recursos naturales, y de ejecución de inversión pública y privada con economía de escala.

Decirlo así resulta tan sencillo, y sin embargo es el resultado de nuestra capacidad social de construcción colectiva. Y los cuatro funcionando concertadamente, ofrecen una formula contundente para la gestión del Estado.
Depende de nosotros recuperar el valor de la participación popular como instrumento social para que seamos los que nos cuidemos. Si mantenemos verde nuestro municipio/ciudad, esto es riesgo moderado, podremos reanudar con las restricciones básicas, nuestro trabajo. Es necesario insistir en la necesidad de incorporar como parte de la solución y de manera plena, a los actores locales municipales, comunitarios, productivos, que pelean desde el territorio la sobrevivencia en condiciones económicas de desventaja, pero que tienen sobre sí la riqueza de la cohesión social, la solidaridad que permite la cercanía, la comida que produce la tierra y el valor de la resiliencia. 

Cuando vemos que desde los municipios/ciudades como Oruro, Patacamaya, Ascensión de Guarayos, San José de Chiquitos, Tiahuanaco, Jesús de Machaca, Roboré, Trinidad, San Ignacio de Velasco, algunos municipios del Chapare, Vallegrande, San Javier, se han ofrecido respuestas concretas y han establecido una diferencia en relación a la pandemia, encontramos que esos niveles de consciencia han logrado superar la medida del individualismo. Junto con el reconocimiento, se necesita descentralizar, transferir poder real a regiones, municipios, a la sociedad, para compartir desde la solidaridad hasta la distribución de equipos de seguridad biológica o cuidar los espacios hospitalarios.

En estos últimos días el gobierno nacional ha dado los primeros pasos y se ha producido un ordenamiento mental y territorial, al establecer que la calificación de riesgo se realizará desde el territorio; hasta hace unos días, existían 289 municipios que no tenían población infectada. Para que eso continúe, le corresponde a la población que vive en ellos en una defensa activa de la vida, defenderse para seguir así.

La lucha tiene 3 etapas; las 2 primeras dependen de nosotros, nuestro comportamiento individual y colectivo, voluntad, amor por la vida, capacidad de cuidarnos y cuidar al otro venciendo al miedo. Antes de la tercera, que es el sistema hospitalario, está la prevención (lavarse las manos, evitar tocarse la cara, usar barbijo, distancia social, meditar) y la detección (alerta epidemiológica comunitaria, cuidado colectivo, contención, apoyo).

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