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En el mes de Santa Cruz han empezado los ensayos del BRT y se extenderán hasta el mes de noviembre para los ajustes finales de la operación de un nuevo sistema de transporte público masivo que impulsa el gobierno municipal de la ciudad. El BRT, por su sigla en inglés, está referido al transporte masivo sobre ruedas que, según sus especificaciones, combina estaciones, vehículos, carriles exclusivos, planes operacionales flexibles y tecnología de punta para un servicio de alta calidad, confortable y seguro enfocado en el usuario. En Brasil, la ciudad de Curitiba, capital del Estado de Paraná, está considerada como urbe con alta calidad de vida y es vanguardista, además, en el ámbito del transporte público masivo. Uno de sus principales logros es una red integrada que, a diario, utilizan más de 2 millones de pasajeros alcanzando al 70% la cantidad de personas que dejan su vehículo en casa y se transportan a sus fuentes de trabajo en la rápida y confortable red y sus conexiones. Es sabido que de la experiencia de Curitiba con resultados óptimos en una materia tan compleja, hicieron acopio ‘in situ’ funcionarios del municipio cruceño antes de decidir su aplicación localmente.

Sin poder disimular su entusiasmo porque se trata de una ‘obra estrella’ de la actual gestión, la alcaldesa interina Angélica Sosa abordó el tema del BRT que incluso los propios vecinos tendrán oportunidad de poner a prueba. Lo harán a partir de este jueves 24 de septiembre y durante sesenta días con recorridos gratuitos alrededor del primer anillo de circunvalación, donde se ha implementado un carril exclusivo para la circulación sin interferencias y una decena de estaciones. Están dispuestas y acondicionadas como ‘paradas’ únicas a lo largo del circuito de aproximadamente 6 kilómetros, de tal modo que los usuarios no suban o desciendan en cualquier parte como viene ocurriendo hasta ahora, arriesgando su integridad física y conflictuando la circulación de otros motorizados.

Los BRT son buses modernos y confortables con capacidad para transportar hasta 90 pasajeros. La flota sumará treinta unidades hasta noviembre. Al utilizar gas como combustible, no contaminan el medioambiente. Están equipados con aire acondicionado, internet, cámaras de vigilancia y acceso para personas con sillas de ruedas. Por otro lado, la alcaldesa Sosa también resaltó que los choferes de los nuevos vehículos están siendo capacitados cuidadosamente para que la suya sea una prestación confiable y segura. Su tiempo de trabajo se sujetará a lo establecido en la legislación laboral vigente, tendrán un salario fijo, aportes al fondo de pensiones y seguro de vida. Según afirmó la autoridad edilicia, el precio del boleto se mantendrá en Bs 2 y que han sido resueltos los problemas de fondo con el sector del autotransporte público local que hasta no hace mucho tiempo mantenía diferencias aparentemente irreductibles con el municipio por la incorporación del BRT y el nuevo servicio, como parte de la aplicación de la Ley de Movilidad Urbana Sostenible y Segura, además de su reglamento general y específico.

Los ensayos del BRT generan lógica expectativa en la ciudadanía porque anticipan un efectivo salto a la modernidad del caótico e ineficiente transporte público en Santa Cruz de la Sierra. De un servicio básico postergado una y otra vez, en ausencia de propuestas concretas y decisiones firmes como las que finalmente parecen haber cuajado.