Opinión

Bulo Bulo, dudas y certezas

El Deber logo
18 de septiembre de 2017, 6:24 AM
18 de septiembre de 2017, 6:24 AM

El presidente Evo Morales entregó en funcionamiento la planta de urea y amoniaco de Bulo Bulo anunciando que su Gobierno estaba dando el segundo paso, la industrialización, después de haber hecho la llamada nacionalización de los hidrocarburos.

Con un retraso de dos años, esta inauguración supone la inversión más grande hecha hasta ahora por un Gobierno en una sola obra, por el momento $us 953 millones, aunque todavía hay cuentas pendientes.

Falta terminar el ferrocarril. El tramo a Montero está con un 63% de avance y el que llega a Yapacaní está concluido, dicen los informes. No se tienen las cifras de estas inversiones adicionales, demoradas por el abandono de una empresa china.
La planta fue diseñada para producir 1.800 toneladas de amoniaco y 2.200 toneladas de urea por día, lo que obliga a una logística de transporte muy eficiente que todavía no funciona.

La mayor duda, por lo tanto, es el costo del transporte para una producción que solo se destinará en una quinta parte al consumo interno. El costo de la urea en frontera podría ser muy alto, duplicando incluso el precio internacional, según cálculos del economista Alberto Bonadona.

Saúl Escalera, experto que participó en el diseño del proyecto en 2009, dice que la idea original, que influyó en la ubicación de la planta, era que la urea y el amoniaco no sean los productos finales, sino que se avance hacia plantas de Tiourea, de fertilizantes NPK y DAP, de aminas, de explosivos de nitrato de amonio  y de adhesivos derivados de la urea. Todos estos derivados tienen volúmenes menores así como precios mucho más altos y su transporte no hubiese sido un problema, como lo es para la urea y el amoniaco. En algún momento esta parte del proyecto fue desechada.

Por el momento, las proyecciones del Gobierno dicen que la urea que se use en la agricultura nacional hará que aumente un 42% el rendimiento de los cultivos, pero que además evitará que el país siga importando el fertilizante.
El Gobierno ha anunciado la apertura de oficinas en cinco países con la finalidad de ofrecer la urea boliviana que se producirá a un ritmo que, por el momento, el sistema de transporte no podrá atender.  

Tags