Edición Impresa

OPINIÓN

Cabildo cruceño: ¿masa crítica?

José Orlando Peralta B 10/10/2019 01:00

Escucha esta nota aquí

La movilización y concentración ciudadana el 4 de octubre en Santa Cruz superó las expectativas de oficialistas y opositores. ¿Se puede considerar al cabildo cruceño como el síntoma de que una masa crítica ciudadana demanda un nuevo ciclo político en Bolivia?

Esta masa crítica movilizada en Santa Cruz se entiende en el contexto de las elecciones generales y quemas en la Chiquitania. Es decir, una coyuntura política cuando la sensibilidad cruceña está a flor de piel porque se ha sentido avasallada y herida. Esto es: la confluencia de dos acontecimientos que han provocado nuevamente la manifestación de una identidad regional que se encontraba en estado latente desde la constitucionalización de las autonomías, pero que desde el 4-O ha empezado a dar legitimidad social al relato federalista.

¿Cuál es la diferencia política entre el cabildo del 15 de diciembre del 2006 y el 4 de octubre del 2019? La connotación ideológica del cabildo del millón fue intensa como efecto de una síntesis de múltiples determinaciones históricas que articuló elites-masas. El cabildo del 4-0 fue una condensación social porque concentró lo disperso a causa del malestar ciudadano con el incumplimiento de las reglas de juego y el desastre medioambiental, y como consecuencia ha puesto en la agenda de debate público la demanda por una nueva forma de distribución del poder político, sin necesariamente el apoyo de las elites económicas y políticas locales. ¿Es el pre-anuncio de la implosión de actores políticos nacionales y subnacionales que llevan más de una década gobernando y la emergencia de una nueva generación de liderazgos políticos?

Ahora bien, desde la perspectiva electoral, el discurso de campaña del MAS y CC no coinciden con la demanda regional cruceña actual, sí el de BDN. El próximo presidente y la correspondiente asamblea plurinacional -de acuerdo a las encuestas ningún partido alcanzará los dos tercios-, tendrán su propia agenda en función de intereses sectoriales. ¿Habrá voluntad política-partidaria de la asamblea plurinacional en la gestión 2020-2025 para debatir sobre el federalismo?

Con todo, considero que el cabildo cruceño sí es un indicador de la constitución de una masa crítica ciudadana que interpela al poder central en los marcos de la democracia intercultural: el cabildo y el referendo son instituciones de la forma de democracia denominada constitucionalmente directa y participativa que paradójicamente el gobierno central, a pesar de ser su artífice, la ha negado en el caso del 21-F y tratado de irrelevante en el caso del 4-O.

El gran reto político que tiene Santa Cruz es canalizar esta masa crítica en un proyecto de poder -que por ahora no existe- con legitimidad en los otros departamentos, capacidad de deconstruir filosófica y moralmente los cimientos del proceso de cambio con autonomías y marcar una nueva dirección política.