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Candidatos impuestos

20/12/2020 05:00

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Por: William Herrera A.

La nominación de los candidatos azules para las elecciones departamentales y municipales ha puesto de manifiesto no solo que el MAS se encuentra fracturado por las cuotas de poder y la nueva “realidad política”, sino que las bases le han faltado el respeto a Evo Morales en su propia casa (Chapare).

Es la primera vez que el caudillo escucha no solamente duros estribillos sino directa y abiertamente recibe un sillazo, aunque después el autor haya matizado que era para defenderlo y protegerlo.

Que las candidaturas las imponga directamente Evo Morales, desnuda que en el Movimiento al Socialismo no existe democracia partidaria, y las bases tienen todo el derecho de protestar, hacerse escuchar y definir sus propias candidaturas. Se trata de un proceso eleccionario donde el candidato resulta determinante para la confrontación electoral regional y local. El zafarrancho en las filas azules tiene que ser una llamada de atención para terminar con las designaciones impuestas e ilegales. El MAS tiene que reinventarse, pero, sobre todo, tiene que ajustarse a la normativa existente, que exige nominaciones democráticas.

La Constitución proclama que las organizaciones y funcionamiento de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, las agrupaciones ciudadanas y los partidos políticos deberán ser democráticos (arts. 209-212). La elección interna de las dirigentes y los dirigentes y de las candidatas y los candidatos de las agrupaciones ciudadanas y de los partidos políticos, garantiza la participación igual de hombres y mujeres. Las naciones y pueblos indígena originario campesinos podrán elegir a sus candidatas o candidatos de acuerdo con sus normas de democracia comunitaria y sus formas propias de elección.

La Ley de Organizaciones Políticas exige el ejercicio democrático y orgánico en todo proceso de toma de decisiones en la estructura y vida orgánica de las organizaciones políticas, así como en la conformación de sus dirigencias y la selección de candidaturas en todos los niveles. Y cada organización política debe adoptar sus propias instancias de deliberación y toma de decisiones como máxima expresión de su democracia interna, que pueden ser congresos, ampliados, convenciones, reuniones u otras, debiendo documentarse en actas, memorias u otros registros, que darán cuenta de la deliberación democrática en las mismas, incluyendo el registro de consensos y disensos de sus militantes.

Los procedimientos democráticos y paritarios para la elección de los dirigentes de los partidos políticos y agrupaciones ciudadanas (en sus diferentes niveles), estarán señalados en su Estatuto Orgánico. El ejercicio de la democracia representativa se fundamenta en los principios de soberanía popular, sufragio universal, igualdad, equivalencia, representación política, pluralismo político y toma de decisiones de la mayoría, respetando a las minorías. En cualquier caso, la nominación de las candidaturas deberá garantizar la mayor participación posible de la militancia.

Todo este proceso de preselección de candidaturas debe garantizar el cumplimiento de los criterios de paridad y alternancia en las listas para cada una de las instancias deliberativas o legislativas, asegurando el registro del 50% de mujeres y 50% de hombres. Y en caso de incumplimiento, las listas serán rechazadas por el Tribunal Electoral correspondiente de acuerdo a la normativa vigente.

La Constitución y la Ley especial exigen, además, que toda nominación de candidatos se realice en elecciones primarias o internas, debiendo garantizarse: a) La designación de los candidatos a puestos de elección popular en todos sus niveles; b) La selección de los dirigentes internos; c) La determinación de la declaración de principios, la plataforma política y el programa de gobierno, serán aprobados por la voluntad mayoritaria de los miembros del partido y no la imposición de las cúpulas políticas o económicas; d) Garantizar la financiación interna y pública para este proceso; e) Garantizar asimismo la representación proporcional por género; y f) Tutelar los derechos fundamentales de sus miembros mediante la existencia de un control sobre la actividad interna de las agrupaciones políticas.

La democracia debe empezar por casa, salvo que Evo Morales quiera “meterle nomás”, pese a los sillazos, y otras legítimas manifestaciones de protestas de las bases.



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