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16 de septiembre de 2017, 4:00 AM
16 de septiembre de 2017, 4:00 AM

En la semana de Santa Cruz, como siempre, las autoridades querrán mostrar cuánto aman a esta tierra y cuánto hacen por ella. Más allá de las agendas oficiales, es importante reflexionar sobre cuáles son las prioridades ciudadanas, a fin de ver si los ‘regalos’ guardan relación con las reales necesidades. Por otro lado, hay que dejar de esperar que lluevan los ‘obsequios’ y mirar honestamente qué hacemos individualmente por Santa Cruz. Esta tierra clama por más ciudadanía y respeto por el otro, de manera que entre todos recuperemos la amabilidad y la alegría de vivir sin tanta queja y con más proactividad.

Dos hechos van subiendo la tensión en el mundo. Un ataque terrorista el jueves en Irak y otro ayer en Londres marcan un rumbo que nadie desea vivir. Además, los misiles lanzados por Corea del Norte están afiebrando las relaciones internacionales y generando incertidumbre global. Las bravuconadas de Kim Jon Un pueden desencadenar acciones de terribles consecuencias para el planeta. El temor ciudadano y las víctimas de estos hechos son el ‘daño colateral’ que más dolor genera.

Samaipata puede perder el estatus de patrimonio histórico y cultural de la humanidad porque hay una porción del territorio que ocupa El Fuerte que ha sido tomado con otros fines y, lo peor, que ha sido saneado por el INRA. La noticia suena increíble y demanda una urgente aclaración y corrección. Nadie se imaginaría una situación similar en las ruinas de Tiwanaku. 

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