Opinión

...Cara a cara

El Deber logo
3 de septiembre de 2017, 7:00 AM
3 de septiembre de 2017, 7:00 AM

La XV Caravana Pueblos Orientales Santa Cruz-Beni, organizada por el Club Willys SC  sufrió los embates del encono político que, irresponsablemente, busca afectar la unidad de dos departamentos hermanos. Al llegar de Trinidad a San Ignacio de Moxos, los 15 'caravaneros' y sus equipos de apoyo fueron hostilizados por un grupo de ciudadanos enardecidos que los señalaron como 'opositores' al trazado carretero por el Tipnis. La agresividad y el riesgo latente de violencia hicieron que los visitantes abandonen el pueblo al que habían arribado en su periplo, que se vio alterado por el incidente. 

En un retén de control fuera de Trinidad, donde un día antes la recepción había sido muy cordial, antes de enfilar hacia San Ignacio de Moxos la caravana soportó la demora ocasionada por una aparatosa movilización policial que incluyó a funcionarios de Interpol y antinarcóticos, además del grupo especial Delta con más de una decena de efectivos armados hasta los dientes. Obligados a identificarse y a mostrar el contenido de sus equipajes, los viajeros se sintieron atropellados y humillados. Lo propio ocurriría más adelante, a orillas del río Mamoré, donde oficiales de la Naval dijeron estar cumpliendo 'procedimientos especiales' que frenaron por minutos a los 'willyseros'.
 
Además de pretender desvirtuar el afán integrador de una caravana pacífica, la irracionalidad de cultores de la politiquería criolla puede alcanzar extremos sumamente peligrosos como el de exacerbar, sin cuidado, sentimientos regionalistas entre benianos y cruceños. Por donde se lo mire, es un propósito tan burdo como perverso.

Tags