Opinión

... cara a cara

El Deber logo
27 de marzo de 2017, 4:00 AM
27 de marzo de 2017, 4:00 AM

_A casi tres meses de la gestión de Donald Trump, las relaciones entre la Casa Blanca y el Gobierno de Evo Morales no han registrado aún un cambio visiblemente relevante. Es prematuro para que cambien, pero ha resultado sorpresiva y sobresaliente la visita a La Paz y a Santa Cruz de un diplomático de carrera como Michael Fitzpatrick, que en su rol de principal representante de EEUU, nada menos que en América del Sur, desarrolló la semana pasada una misión oficial solo en Bolivia, para retornar de inmediato a Washington. No estuvo en las otras naciones andinas ni en las del Cono Sur, hasta donde llega su tuición.

Queda claro, en consecuencia, que nuestro país figura de forma llamativamente sobresaliente en el mapa del nuevo presidente estadounidense, como lo demuestra la visita de un alto funcionario del Departamento de Estado. La última vez que llegó alguien de ese nivel desde EEUU fue cuando Evo Morales volvió a jurar a la Presidencia hace algo más de dos años. El lenguaje de Fitzpatrick ha sido prudente y amistoso, hasta para expresar su desacuerdo con la ampliación de los cultivos de coca, un tema que en el pasado hubiera tal vez generado una crítica con tono de fuerte reclamo en la Casa Blanca.    

_ Además de México y Cuba, Venezuela es el otro centro de atención de Trump, según Michael Fitzpatrick. En las primeras semanas, su Gobierno puso foco sobre todo en el muro fronterizo y en el estado de la democracia venezolana. El que también parece atraer la mirada del polémico mandatario republicano es el argentino Mauricio Macri, quien tendría una cita con Trump el próximo mes. En Bolivia dependerá tal vez de cuánto baje o suba la temperatura de las relaciones bilaterales para que Evo y su colega de EEUU se puedan ver las caras algún día.

Tags