Opinión

... Cara a cara

El Deber logo
21 de julio de 2017, 4:00 AM
21 de julio de 2017, 4:00 AM

El riesgo de que los bloqueos se viralicen siempre es grande. Hace dos semanas EL DEBER cuantificó los de este año y ya habían subido más de un 25% respecto a 2016. El efecto contagio puede ser terrible, con enormes perjuicios para el bolsillo ciudadano de todos los días. La ruta Santa Cruz-Cochabamba fue cerrada por cocaleros. La frontera con Argentina fue bloqueada por los bagalleros. No circulan productos ni personas, lo que daña la economía. Para colmo, la helada en los valles destruyó cultivos de hortalizas. O sea, es posible que traigan menos papa, tomate y otras verduras o que las que lleguen se encarezcan en los mercados. Poco se puede hacer cuando la naturaleza golpea. En cambio, sí podemos procurar que el bloqueo no sea la primera arma de pelea en nuestras demandas. La economía lo agradecerá. 

Comenzó la euforia por el Día de la Amistad. Conciertos, festejos y otros encuentros dan el marco para una fecha que alguien inventó, pero que es nomás una buena excusa para abrazar a los auténticos amigos, probablemente cada día más escasos. No hay amistad, sino intereses, dicen algunos. De todos modos, que valga este ‘invento festivo’ para dar un apretón de manos a los que queremos y a los que sentimos que nos quieren. 

Lo que también está bloqueado es el inicio del torneo liguero. La causa, la misma de casi siempre: abultadas deudas de varios clubes con sus jugadores. A la mayoría se les va la mano en los contratos y luego no pueden cumplir. Ya extrañamos ver a nuestros equipos favoritos en las canchas, más allá de que el  fútbol nacional no es de los mejores. 

Tags