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5 de junio de 2019, 4:00 AM
5 de junio de 2019, 4:00 AM

Muy inquietante es la noticia de que hay funcionarios públicos de Beni que están coludidos con el narcotráfico. Se trata de una abogada, que ha sido secretaria de Desarrollo Humano de la Gobernación y aspirante a magistrada del Tribunal Supremo de Justicia, así como de un ex trabajador de alto nivel en un municipio de ese departamento. Estos casos se suman a policías que también estuvieron involucrados con la mafia. Lo que es preocupante es que los tentáculos del crimen organizado van avanzando y se meten en las instituciones que están llamadas a proteger a la ciudadanía. ¿Hasta dónde llega su influencia en el poder y geográficamente en el país? Es una pregunta que se hacen los ciudadanos y que demanda respuestas oficiales, lo que implica la necesidad de investigar a fondo y dar certidumbres que acaben con esta sensación de espanto que invade.

La tierra vuelve a ser tema de conflicto en Santa Cruz. En Pailón se bloqueó pidiendo dejar que se consoliden los asentamientos aprobados por el Gobierno; en Roboré se anuncian medidas de presión por lo contrario, es decir por el rechazo a que se entreguen tierras protegidas y otras con vocación forestal a familias que se dedican a la agricultura. Mientras sube la tensión, el Ministerio de Agricultura parece no tener soluciones y así el problema crece y se prolonga de una manera peligrosa.

Mañana es Día del Maestro y, aparte de homenajear a quienes cumplen esta labor con vocación de servicio, es ocasión para revisar cómo está la educación en Bolivia. Que la jornada sirva para reflexionar sobre la importancia de capacitarse para enseñar, de ser evaluado para saber si se está desarrollando adecuadamente esa misión de llevar luz, de favorecer el desarrollo integral de la sociedad. Vivimos en un momento de irrupción y eso obliga a reinventarse a cada paso. Que no nos quedemos obsoletos en las aulas de los colegios y de las universidades.

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