Opinión

CARA A CARA

El Deber 11/8/2019 19:28

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 Las marchas no alcanzan. Sí, son demostraciones de una intención, pero no resuelven el problema de fondo de la violencia contra la mujer. Hasta aquí, los gobernantes se jactan de un sinfín de leyes aprobadas para favorecerlas, pero de qué sirve la letra muerta si en los hechos ellas siguen padeciendo la inequidad social, los efectos de una mentalidad donde se sigue creyendo que los hombres tienen privilegios y que pueden someter a sus parejas, hijas, compañeras, etc. Que quienes gobiernan asuman un real compromiso de verificar mayores presupuestos para tratar esta problemática, que se comprometan a lograr que en las comisarías y hospitales se dé un trato digno a las mujeres que denuncian maltrato, que se ocupen de que sean menos niñas y adolescentes las que deserten de la escuela. Que pasen del discurso a los hechos.

 Doble mérito el de los bolivianos que conquistaron medallas en los Juegos Panamericanos. En su mayoría, son atletas por sus propios méritos porque tienen escaso o nulo apoyo para representar a Bolivia. Y en esto no se habla solo del Gobierno nacional, sino también de las alcaldías, gobernaciones y del sector privado. A Bolivia le hace mucho bien saber que sus jóvenes pueden ser triunfadores dentro y fuera del país. Felicidades a estos atletas, alcanzan sus propios sueños y alimentan el sueño colectivo de ser vencedores y de unirnos por causas grandes.

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