Opinión

Cara a cara

PEDRO RIVERO JORDAN 5/5/2019 04:04

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Por una justicia más ágil, transparente y respetuosa de los derechos humanos, fue promulgada la Ley de Abreviación Procesal que busca acabar con la retardación de los procesos que tiene saturadas las cárceles del país y sin resolución algunos casos emblemáticos como el de ‘terrorismo’, una patraña insostenible que no cierra tras una década de su montaje por el Gobierno. El presidente mantiene fija una idea: Que la justicia boliviana sea referente en Latinoamérica. Por ahora representa uno de los mayores problemas que su gestión no ha podido resolver. Un primer tropezón fue la inédita elección popular de los administradores de justicia que resultó un fiasco. Sin independencia como poder del Estado y con un presupuesto miserable que impide la eficiencia y estimula la corrupción en el ámbito judicial, la idea del jefe de Estado está muy verde...

Al igual que la justicia, hasta ahora también han naufragado los esfuerzos por rescatar a la Policía Boliviana del fango de la corrupción. Estremecida hasta sus cimientos, tras ser descubierto el nexo de influyentes ex-jefes con un capo del narcotráfico, vendrán en paquete las medidas estructurales para la transformación de la entidad verdeolivo. En tanto, son culpados los ‘malos efectivos’ por las críticas que hacen blanco de la institución y la esterilidad de los esfuerzos por mejorar su imagen y modernizar su funcionamiento. Entre los principales culpables del descalabro policial imposible no señalar a los comandantes corruptos y sumisos al poder de turno.

“Estamos perdiendo más de lo que estamos protegiendo”. Lo dijo el boliviano Jorge Eduardo Ríos, a cargo del programa de NNUU que combate el tráfico de vida silvestre. Única en el mundo, la paraba frente roja que tiene su habitat natural en Bolivia, está bajo riesgo de extinción por su caza indiscriminada para su comercialización en el mercado negro de mascotas. Antes del último vuelo de la especie, debe acelerarse la normativa que contemple nuevos delitos ambientales y el endurecimiento de sanciones contra los depredadores inescrupulosos que están acabando con la fauna silvestre en el país.